Siddharta escribió:
Yo creo que el discurso civilizador y defensor de la conquista ha tenido varios siglos (con algunos añitos aquí y allí de mayor fragor) de ocupación del espacio público y de monopolio de los mensajes en la enseñanza y en el arte. Me parece muy bien que en un teatro público se dé cabida a discursos alternativos. Lo juzgaré cuando lo vea.
Respecto a la conquista de México, creo que pocos paños calientes se le pueden poner a una conquista militar desigual. Ahora bien, el valor político que ello pueda tener hoy es puramente subjetivo. Pero el sr. Alberich, en su ardorosa prevención, parece otorgarle tanto valor como lo hacen los propagandistas que denuncia.
Vamos a ver: mi comentario iba dirigido a
The Indian Queen y a la propuesta "idealizada" y reivindicadora que parece plantearnos la novela en la que, supuestamente, está basado el libreto de este
pasticcio que nos presenta el ideólogo Mortier. No me refería a
Die Eroberung von Mexico, pero vamos, que mis observaciones también podrían ser aplicables a ella, puesto que la manipulación ideológica que denuncio se ha dado en todo lo que tiene que ver con lo que la historiografía ha denominado tradicionalmente "conquista de América".
Por cierto: aquí nadie está poniendo paños calientes (como dice usted) para defender la validez o legitimidad de la vertiente militar que acompañó a ese "choque" intercultural (o de pueblos, para ser más pedestres) que fue dicha conquista, sino más bien denunciando la tergiversación de una realidad histórica que ha venido siendo manipulada y descontextualizada desde hace años (como ya lo fue mucho antes, también se lo digo) para hacer de ella lecturas idealizadoras y reivindicativas que no vienen a cuento --porque parten de premisas erróneas--, y que dan como resultado planteamientos ideológicos (el indigenismo populista al que me referí en el comentario anterior) que tienen una clara proyección política y consecuencias de todo tipo. Así es que no me hable de valor político "puramente subjetivo", ni me intente atribuir --como parece deducirse de esa referencia irónica a mi "ardorosa prevención"-- posicionamientos que no he defendido en ningún momento.