Gino escribió:
Este señor Meli tiene una voz bonita (otra vez) y sabe lo que es decir, pero está cantando estos papeles porque la tesitura de tenor lírico belcantista sólo puede sostenerse con técnica. Ni es el primero ni será el último caso.
Exacto. Meli cantaba hace nada el Don Ottavio, Rossinis y Donizettis. En el Leicester de La Scala con Devia (estamos ante un papel tenoril que no llama la atención, pero es cabroncete, muy en el paso- Bros me dijo en Venecia cuando lo cantó con Cedolins, que para él era el más difícil de la trilogía Tudor) se vieron sus tremendos problemas técnicos. Si cantas abierto, si no tienes solucionado el paso (no, no lo tiene, es indudable) y la emisión es errática, no puedes sostener el citado papel. El resultado es que canceló casi todas las funciones. Ahora ha encontrado caladero en los Verdis menos puramente virtuosísticos (los Duca hace tiempo que los abandonó y me acabo de enterar que ha cancelado los Alfredos de Verona en Julio) gracias a que algo tiene (timbre mono, italianitá, frescura juvenil) y que no hay nadie para esos papeles. De poco me vale intentar sfumare si se canta abierto, sin un apoyo en condiciones, sin enmascaramiento. Meli es un ejemplo de cantar bajito frente a lo que es una media voz o un pianissimo bien apoyado sul fiato. En teatro los sonidos acusan falta de redondez y de plenitud. Si le entra algún agudo por las bravas y porque es joven (como a Carreras le entraban algunos en 1975, 1976, 77 y 78) tiene cierta expansión, pero... a estudiar, codos, codos y codos. Que ya estamos hasta no sé donde de cantantes con medios apreciables que no han aparecido por clase y que cantan como aficionados, pura intuición y pura juventud y por tanto, efímeros. Lo que dura la frescura.