La mala mujer, una novelita --lo digo por el grosor, no por la calidad, que desconozco pues no la he terminado-- de Marc Pastor y basada en la historia (real y verdadera como la vida misma) de la famosa y terrible, a la par que siniestra, "Vampira de la calle Ponent"; esto es,
Enriqueta Martí, una asesina múltiple que vivió en la Barcelona de 1912 y que se dedicó a hacer pomadas y otros remedios caseros con los cuerpos de niños pequeños, a los que les daba el matarile después de secuestrarlos.
La cosa puede parecer anecdótica y propia de la crónica negra (que lo es) o de los culebrones, pero encierra más miga y consecuencias (políticas, económicas y sociales) de las que parece, pues la tiparraca servía a las clases altas y adineradas de la época, mientras que los niños a los que hacía desaparecer pertenecían a lo más bajo y degradado de la sociedad. Las investigaciones, a lo que parece, no fueron demasiado lejos y aunque detuvieron a Enriqueta ésta murió en la cárcel de forma un tanto misteriosa. ¿Casualidad? No lo sé. Aunque, en el fondo, se trata de lo mismo de siempre: los pobres y miserables explotados y tratados como cerdos en el matadero para dar gusto a otros aún más cerdos... En fin, Serafín...
¿Creían que estaba siempre leyendo ensayos de (y sobre) Wagner, eh...? Pues no, están equivocados... También hay que liberar la mente, de vez en cuando, con estas novelas, o con autores más ligeros que el de Leipzig, como Baruch Spinoza, Wittgenstein y el Aristóteles metafísico

. ¡¡No todo va a ser Wagner, coño...!!