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Ayer estuve y suscribo gran parte de lo que comenta "tunner" en su crónica. En lo que más me alineo con él es en todo lo correspondiente a la reggia, bastante pobre. Sólo se salvan algunos momentos más por su colorido que otra cosa, en especial la escena de la taberna con los músicos de cámara... por señalar algo medianamente digno. El resto, es aburrido, previsible y lo más grave es que implica ver un esfuerzo teatral vago y escaso. Yo no llegué a la función que comenta Tunner de la Zarzuela, pero sí la anterior producción de Bieito en el Real. Infinitamente mejor el resultado de la propuesta de Calixto Bieito quien como siempre navega en el mal gusto, se recrea en la enfermedad, las cacas y las vísceras, pero su talento teatral va por la vía de lo poco comparable. Solo atendiendo a la teatralidad de una propuesta escénica, Bieito va a ir casi siempre por delante. El mal gusto o lo desagradable, sin embargo, va a ser también su lema, es la pena del asunto.
Yendo a lo musical, efectivamente, lo más flojo es el doctor de Franz Hawlata, una voz imposible de superar por lo feo, pero además nula de proyección en todo registro. Encima ya erosionada, apaga y vámonos. Gerard Sieghel, estupendo. El resto, cumplidores, participativos, poco más.
La gran discrepancia con tunner refiere a Nadja Michel, que a mi me pareció lo mejor de la noche, y una voz de mucho cuidado. Yo sí veo una gran, gran capacidad en esta cantante para afrontar experiencias que caminen por el fraseo, la melodía, y la elegancia como soprano dramática. Además, su porte físico, una cara con facciones bellas y exóticas, y un tipito de los que cortan el tráfico, va a serle de gran ayuda. Añadamos un buen acervo de cualidades como actriz. Me ha sorprendido tremendamente que en este foro exista una corriente por parte de varios anti-Nadja... ayer me quedé a cuadros al respecto. Creo que si a esta cantante la tachamos, lo mejor es cambiar de tercio, y dedicarnos más a las chapas que a ver ópera en los tiempos actuales en los que pocos ejemplos me viene a la cabeza de voces con tan preciada belleza, tan vasto caudal y tan brillante squillo en el agudo. Yo no vi en ningún momento esa ausencia de control del instrumento, ni tampoco noté la falta de temple... me pareció justo lo contrario. Vamos, que saqué la conclusión de haber contemplado a una cantante como la copa de un pino.
Hubo bastantes salidas del público durante la función. Me parece un error no hacer un descanso tras el acto 2 en el "Wozzeck", y hacerla toda seguida, y sobre todo, volviendo a subrayar las palabras de tunner, con una producción así de... nada (que no Gran Nada, eso es patrimonio exclusivo de otro título), el título, que es difícil para el público en general, lo convierte en un producto casi imposible de digerir. El que aguantó hasta el final, aplaudió bastante a todo el elenco, sobre todo a Nadja Michel, y también a una orquesta muy inspirada por un especialista en estas libes como es Cambreling. El coro bastante bien también y un bravo para los niños, que los pobres tienen que aguantar toda la función para la escena final en la que estuvieron brillantes. Eso sí, con tanto tiempo que tienen que estar ahí van a suspender sus exámenes globales que tienen estos días. Finalizar, por terminar de rematar del todo a los aspectos visuales, que para colmo, no se ve un cagao desde paraíso. Calculo que solo verían la caja al completo desde patio y primeros dos anfiteatros centrados. Todos los laterales del recinto, y todo el paraíso, quedan imposibilitados al poner ese techo y esa fachada superior ambos de plástico traslúcido (y además más feos que la parte trasera de una nevera), que reducen al absurdo las posibilidades de visión de la gran mayoría del aforo que tuvimos que seguir la cosa más por las pantallas auxiliares que por lo poco que nos dejaba esta disposición hacerlo directamente. Claro que visto un primer plano, ya está visto todo: como dice el otro... pá lo que hay que ver...
NICO
_________________ Harmoniously, NICO
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