Hansel y GretelDirector: Claus Peter Flor
Hänsel: Daniela Sindram
Gretel: Anne-Catherine Gillet
Peter (el padre): Jochen Schmeckenbecher
Gertrud (la madre): Irmgard Vilsmaier
La bruja: Anja Silja
Sandmännchen: Elodie Hache
Taumännchen: Olga Seliverstova
Lo prometido es deuda. Muchas distracciones esta semana, sobre todo deportivas. No me quiero extender mucho, ya que el grueso de la crónica y el análisis musical lo hará Ulysses.
El viernes tocaba ir al Garnier para ver
Hansel y Gretel, obra corta a pesar de tener tres actos y que tradicionalmente se asocia al público infantil y juvenil, como yo. De hecho, había numerosos seres de ese segmento de edad. No hubo lleno aunque por poco, sólo las galerías laterales superiores mostraban algunos claros. Perfecto para un cambio de ubicación y poder estirar las piernas.
Sólo hubo un descanso, justo después del segundo acto. La música hasta él es de una belleza extraordinaria, siendo a mi modo de ver el tercer acto menos melodioso, a pesar del preludio y del coro final. Claro, es que entra la bruja piruja.
Los niños fueron encarnados por Daniela Sindram y Anne Catherine Gillet, a los que no tengo el gusto de conocer. Estuvieron bien, sin problemas, tampoco me pareció que fueran papeles extremadamente complicados. Huyeron de histrionismos facilones, ruidos en las carreras y payasadas varias. Fueron las voces más audibles e importantes de la función. La diferenciación tímbrica fue evidente y empastaron bastante bien.
A un nivel inferior los padres, que intervienen menos. Menos audibles pero afortunadamente, ni tienen que matizar mucho ni la orquesta se pasó de decibelios. Aun así, el bajo de nombre kilométrico cantó un buen "Ral lalala", con ademanes etílicos. Suficientes los personajes del bosque, que no fueron cantados por la misma persona.
Y por último Ana Silja, la única cantante que conocía. Gritona, desfasada, creo que se pasó llevando al límite la costumbre de que la voz de su personaje haya de ser desagradable. En ese momento eché de menos al traductor siberiano para que se la cargara antes de tiempo: un accidente con la escoba, un árbol que se derrumba, una intoxicación alimentaria, una denuncia por malos tratos infantiles, una inspección fiscal…
La puesta en escena que tanto horripiló a jlizarra, a mí me gustó y eso que no me fijé mucho por la incomodidad, primero y la falta de visión total, después. Es algo extraña, ciertamente, pero al menos se ve un trabajo detrás. El escenario se parte en cinco pedazos, dos por la izquierda (a modo de casa con dos pisos), su simétrico por la derecha y una columna central. El primer acto se desarrolla fundamentalmente en la parte izquierda aunque de vez en cuando se usa la derecha como cuento paralelo, mismos personajes pero distinto contexto. Como una variación de la realidad hecha ficción, una especie de variación astral. Quizás innecesaria pero no molesta. Más absurdo fue que la madre echara a los niños de casa pero estos se bajaran a la planta de abajo y se acostaran.
El segundo acto se focaliza en la parte derecha, con la casa de la bruja, aunque en la izquierda, que no vi mucho, está encerrado Hansel. En la parte central aparece el bosque y un enorme pastel del que sale la bruja, aunque no en plan despedida de soltero. Mas poético que real. Y bien resuelta la explosión del horno (sí, murió en el horno, no se abrió la cabeza con el lavavajillas, ni la degolló Hansel, ni le dio un infarto). En fin, me agradó.