Pues al contrario que la gran mayoría del público que llenaba hoy el Teatro, que ha aplaudido con fruición a los cuatro solistas (sobre todo a Flórez y a Ciofi), a la Orquesta y al coro, yo hoy no he disfrutado mucho, la verdad, y mira que me gusta esta Ópera y que Flórez es uno de mis cantantes favoritos; también es verdad que estoy muy cansado, que he vuelto hoy de viaje con el tiempo justo para ir al Teatro y que tal vez no estuviera hoy en mis mejores condiciones...
Flórez no puede con la celebérrima aria del primer acto,
Je crois entendre encore, y eso es un lastre importante. Va muy justo, justísimo. Al público asistente no le ha parecido así, especialmente a un espectador que ha pedido el bis repetidas veces. Supongo que Flórez habrá pensado "la va a cantar otra vez tu p*ta madre",

. En el resto de sus intervenciones ha estado mejor, tanto en el dúo con el barítono (
Au fond du temple saint) como en el dúo con la soprano (
Léïla! Léïla!...Dieu puissant, le voilà! ), en el que ha conseguido unos pianísimos de enorme belleza. La canción
De mon amie, fleur endormie que precede al dúo con la soprano ha pasado más desapercibida. Por otra parte, el timbre de Flórez ya no tiene la frescura ni la riqueza de armónicos que tenía hace diez años, cuando le escuché por primera vez en un Teatro y me convertí en
florezido,

.
En fin, que me gustaría contar que he aplaudido con las orejas, porque admiro al tenor y aprecio mucho a varios de sus seguidores pero, lamentablemente, no ha sido así.