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Hace unos cuantos años descubrí en un “grandes éxitos” de Kiri Te Kanawa el ”Glück, das mir verlieb” de un tal Korngold, que confieso no tenía idea de quién era. Una docta recomendación de un amigo me hizo prestar especial atención a este tema que con el tiempo se convirtió en uno de mis favoritos, de ahí hasta el estreno en el Liceu, el Lied de Marietta y yo mismo hemos hecho un largo camino juntos, y desde ayer noche me queda claro que la grandeza de esta partitura, me recuerda que si bien para mí desafortunadamente el almanaque se deja sentir para peor, la música de Erich Wolfgang K. sigue fresca como una rosa…..
En cuanto se refiere a la función de ayer noche, decir primero que, siempre en mi opinión, tras una más que decepcionante temporada del Liceu regresa el espectáculo total con mayúsculas: apoyado en una genial producción de Willy Decker y en una concertación soberbia de Sebastián Weigle, un equipo sólido de cantantes, éstos con algunos matices, nos brindan una noche emotiva, donde una ciudad muerta nos hace sentir más vivos que nunca.
La producción es magnífica, Decker esta vez demuestra su prestigio como Director de escena, y opta por servir a la obra decididamente. Presenta la trama desde la sala de estar de Paul y a partir de ésta nos proyecta hacia el universo onírico del protagonista mediante unas soluciones auténticamente geniales, verdaderos “golpes de teatro”que en ocasiones por medio del desdoblamiento de la escena y en otras por la aparición de elementos se carácter surrealista ,(en este caso al inicio del segundo cuadro las pequeñas casas móviles y la aparición de Frank sobre el tejado me provocaron la evocación de la película”recuerda”)y también simbolista, ayudan a presentar la dualidad entre sueño y realidad. De los dos últimos Deckers vistos en el Liceu, si no erro, Godunov y Otello, sin duda éste es el más perfecto, indudablemente el sello de firma está ahí: las múltiples imágenes de Maria, evocan las del zarevich de Boris, y por otro lado las cruces, el último Otelo ya comentado.
La rica, exquisita, ecléctica orquestación de E.W.K., se muestra en todo su esplendor en la sabia dirección de Weigle. Se ha comentado en abundancia los ecos straussianos, mahlerianos, puccinianos, wagnerianos incluso la melodía operetística a lo Lehar , escúchese el delicioso Pierrot Lied al efecto. En esa rica mezcla a modo de substrato natural nada una vocalidad muchas veces rayando lo.imposible. Se conoce que los veintitrés años del compositor afloran en esa escritura vocal de ímpetu arrebatador, que obligan a los cantantes, en especial a Paul y Maria/Marieta a un despliegue de medios colosal. Al respecto me remito a una brillantísima exposición de Le Gouverner, con la que me identifico totalmente. Pues bien esta partitura en manos de determinados maestros, y estoy pensando en uno concretamente que ha dirigido en Bayreauth (también en el Liceu) cuyo apellido empieza con S….y nombre con P., que tienden a remarcar los aspectos dinámicos de las partituras, y que en determinados momentos funcionan espectacularmente; pienso que con este elenco no habrían mantenido la sana coexistencia que marcó Weigle, sirviendo a la partitura y en concreto a la línea de canto “intuitu personae”, es decir sabiendo de que elementos disponía en el palcoescénico, y como sacarles el mejor partido.
Torsten Kerl, realizó una buena labor como Paul. La voz sin ser de un gran cuerpo,vaya no te apabulla por su caudal canoro, si mantiene una igualdad en todos sus registros extraordinaria. Particularmente es la cualidad que yo resaltaría en él. Al principio la voz no le corría demasiado por la sala, pero en el transcurso de la función va creciendo, y llega a su frase final incólume. Es inaudito!!!!! Después de tirarse dos horas siempre en la parte alta de la tesitura, con muchos momentos imposibles. Una prestación para agradecer.En lo actoral no creo que nunca le concedan un Oscar, aunque este dato, tampoco es de mucha utilidad, vistas determinadas nominaciones….
Susan Anthony, si no recuerdo mal vino a hacer una Mujer sin sombra, hace unos años. Se ha adelgazado bastante,o quizás es que ayer la veía de más lejos. Es muy buena actriz; voz”non bacciata da Dio”, pero con un apreciable registro central. Arriba sufre, no es lo suyo, pero si bien la salida no fue fulgurante, su famoso lied no se puede decir que fue inolvidable, fue a más y ya brindó un final del primer cuadro, transfigurada en Marie, de muchísimo nivel. A este respecto y como cantaba en una superposición de planos, muy al final del escenario, encerrada en un cúbiculo réplica de la escena principal, me pareció que la voz sonaba amplificada, o bien por la propia subcaja escénica dispuesta ad hoc, o por medios electrónicos, no lo sé; el caso es que esa escena fue de manual, muy bien. A parte de alguna tirantez en el tercer cuadro, y el lógico desgaste, sedujo en su asunción del personaje.
Bo Skovhus, estuvo muy bien en su triple (Franz/Fritz/Pierrot) asunción de roles. Siento debilidad por el Pierrot Lied, y lo sacó muy bien. Lástima que sus apariciones no son muy extensas. Al igual que Julia Juon,a la que recordaba gratamente de su intervención en el último Ring presentado en el Liceu. Alguna indecisión, creo coyuntural, en su pequeño papel inicial no perturbaron un buena labor general.
Bien esto se hace largo y no sigo, he comprado otra entrada para el dia 20, para ver a Klaus Florian Vogt, parece que está también estos dias con Lohengrin en el Met. Hay expectación por verle. Me han dicho gente de la casa, que vienen también de Alemania para la ocasión..
Como creo sabéis, comparto pasión lírico-futbolera.. Mis colores no eran los que ayer se disputaban una Copa en Madrid. Pero, nobleza obliga, felicito a los ganadores. Ayer Zaragoza sería una auténtica “Die Tote Stadt”. Ahora mi ilusión se centra el 17 de Mayo en Lutecia. Unos colores: Azul y Grana y una Gran Copa. Si ese día finalmente llega, pienso estar en Paris, y si alguno de vosotros se anima y aparece…
El Botellón quedará corto……
Un abrazo para todos y Buenas Vacaciones!!!!!!!!!
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