delaforce escribió:
Lo que me parece un capricho, una moda, y una falta de respeto a la obra original, y al publico que la ve por pimera (o segunda, o incluso tercera vez, y tiene derecho a recibir una version honesta de esa obra) son las 'dramaturgias paralelas', como la que comentan del señor Herheim con esa Rusalka, o tantas otras. Estos señores no quieren ilustrar, potenciar, iluminar... la Rusalka original. Simplemente quieren contar su propia historia. A mi, personalmente, no me interesa esa historia. Tal vez a usted, si. Pero eso es una anecdota, lo verdaderamente importante es que en el proceso de contarla, oculte a la obra de arte original. Y no se engañe con explicaciones de 70 lineas o 70 paginas. Yo puedo escribir 700 sobre el tema de cuantos angeles caben en la cabeza de un alfiler. Pero la verdad (sobre las puestas en escena con 'dramaturgia paralela', el tema de la cantidad de angeles es mas complejo) es muy simple: al señor Herheim se le da un ardite la historia original. Es simplemente una excusa para exponer *su* propia narrativa (o anti-narrativa). Si encima le pagan por ello, pues miel sobre hojuelas.
Como he dicho varias veces, lo de la dramaturgia paralela es una forma de hablar, un concepto más general, pero no es propiamente una tendencia de dirección escénica. Habría que hablar mejor de Realismo sicológico, simbolismo y surrealismo, en continua referencia a la obra, a la música y al texto, creando una fascinante atmósfera asociativa. La historia de Rusalka no desaparece, se interpreta bajo el prisma de una artista, de la misma manera que podemos encargar a un pintor que nos haga un retrato exacto de nosotros o de un jarrón y otras veces nos pueda apetecer hacer el
encargo a un pintor que nos haga una abstracción, donde lo que vamos a ver son trazos que van a sugerir cuestiones sicológicas que le llegan al artista. Unas veces este artista nos habrá estudiado mejor para hacer este encargo y otras a lo mejor solo nos ha visto en el estudio y son simple intuiciones. De la misma manera un director de escena recibe el
encargo para hacer una interpretación de una ópera, donde tiene que ajustarse a una música, a un libreto (el retrato o el jarrón) pero ese retrato o jarrón se puede ver de formas diferentes. Y si decide una abstracción o abandonar la literalidad dependerá mucho de su
talento y el conocimiento de la obra los resultados. Sigo insistiendo en este tema del conocimiento y el talento porque nos pongamos como nos pongamos, es lo que realmente es importante.
Me interesa mucho ver la puesta en escena de Otto Schenk de Rusalka, como me ha interesado ver la puesta de Herheim, que efectivamente es su visión personal de la obra, pero no por ello implica obligatoriamente que no vea el jarrón, o que me pueda interesar en algunas ocasiones ver el jarrón de forma distinta. Conclusión, lo que me interesa es ver a buenos directores de escena en una amplia variedad de estilos.