
el portadista acertó al situar por encima de todos, a mayor tamaño de letra, a Karajan. su orquesta es lo que más suena en toda la grabación, un exceso inexplicable. el acompañamiento lo hacen los cantantes a los músicos, y no a la inversa. el ingeniero de sonido se lució. a todo ello se suma un HvK con tintes chimpuneros, aunque sin llegar a su Aída, por poner un ejemplo que siempre me rechina.
el elenco vocal es bastante... decepcionante. Bonisolli convierte su Manrico en un ejercicio de impostura constante, para que quede clara su virilidad desde el primer minuto, con un sonido siempre robusto pero monótono, pobretón, vulgar. un fraseo pasado de vueltas, y algunas subidas al agudo cuestionables (vaya con los jadeos en las semicorcheas de la Pira...). un Manrico que quiere ser como el de Corelli, pero que apenas logra una caricatura muy primaria, sobre todo porque el material de partida dista mucho del maestro de Ancona.
cuando se habla de la deficiente pronunciación de la Stupenda, debería abrirse un capítulo también para hablar de la Price. aquí está ininteligible por momentos. además, se la nota fatigada, sin frescura, trabajosa en algunas agilidades (ralentizadas convenientemente por la batuta) y con sonidos feos, abiertos. sin embargo, se marca un
D'amor sull'ali rosee de quitar el hipo. pero en general está como ausente. sospecho que el 77 era ya un poco tarde para Leonoras.
Cappuccilli muy cumplidor, quizás contagiado por la testosterona bonisolliana. y la Obratzsova correcta, quizás de lo mejor de la grabación.
no es de museo de los horrores, pero es un Trovatore desperdiciado.