zacarias escribió:
Sr. Alberich el Negro, yo estuve una parte en butacas , filas primeras y otra arriba y lateral , en la 4ª planta . Se veía mejor en este último sitio que en las primeras filas de butacas donde se desaparecían las piernas de los cantantes.
O sea, que la producción es peor de lo que yo imaginaba: ni siquiera se ve bien desde el patio de butacas...
zacarias escribió:
En este teatro desde su reanudación hay producciones que se han visto mucho peor que esta.
No podría asegurarlo en uno u otro sentido, pero le concedo la afirmación (teniendo en cuenta la mediocridad generalizada de la mayoría de las puestas en escena y el hecho de que son uno de los cánceres actuales que padece el género).
zacarias escribió:
Por otra parte Verdi no conoció ni la revolución rusa, ni las dos guerras mundiales, no creen Uds. que a lo mejor le gustaría esta escenografía más que a Uds.que casi siglo y medio después interpretan sus pensamientos.
Wagner y Verdi, que parece ser que son con los que " más se ensañan " los " escenografos listos ", lo mismo opinaban distinto que Uds. Eran mucho menos conservadores que la mayoría de los aficionados que se sientan en los teatros de ópera y que llegan a interpretar lo que pensarían ambos genios en la actualidad .
Vamos que son Uds. lo más parecido a lo que critican, yo sólo he dado una intepretación de lo que se ve en el Real, nunca de lo que pensaría Verdi en 2012 de como representar sus obras.
Amigo Zacarías: yo no he interpretado a Verdi de ninguna de las maneras (al contrario de lo que hace Tcherniakov). Yo simplemente me he limitado a recordar cuáles fueron los anhelos y las aspiraciones teatrales y dramáticas que impulsaron al genio de Busseto a la hora de poner en escena su
Macbeth, así como a recordar cuáles eran los aspectos que él más deseaba destacar dentro del mismo (el conflicto entre la ambición y la conciencia, el elemento sobrenatural que rodea toda la acción, el protagonismo de la mujer en este caso concreto y el atractivo que podía tener el papel de la Lady,* etc.). Todas ellas cosas que, según veo, Tcherniakov se ha pasado por el arco de triunfo o no ha destacado adecuadamente. En cuanto a lo que Verdi pudiera querer hoy día, se trata de una especulación cuya realidad, ni usted ni yo, podemos siquiera imaginar. Por eso, ante la duda, me inclino siempre por respetar escrupulosamente los deseos del autor de la obra. Sobre todo cuando éste era tan puntilloso como Verdi en los aspectos relativos a la puesta en escena de sus óperas.
¡Ah, y una última precisión! Ha sido usted, precisamente, el que ha interpretado (mal, por cierto) las verdaderas intenciones de Verdi a la hora de componer esta ópera, diciendo que en ella había un contexto (= ¿una intencionalidad?) políticos y estableciendo paralelismos con las experiencias traumáticas del joven Tcherniakov ante el fiambre del dictador Breznev...
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* Toda una antecesora, podríamos decir, de las posteriores vampiresas o
femmes fatales que tanta fama iban a adquirir en el cine. Pero aquí en versión fea y siniestra...