
Bueno, gakugeki, lanzarse a comentar esta ópera en primera escucha -y en las inadecuadas condiciones en las que la he escuchado- es pélín temerario pero si es usted condescendiente...
Conozco la música operística de Aribert Reinmann solo a través de
Das Schloss, en mi balda desde hace unos años y he visto puntos de unión con esta obra. No es fácil entrar en la obra; de hecho, me ha costado casi toda la primera escena (Medea es una obra organizada en cuatro escenas y con una duración similar a
Elektra) conectar con ella.
La estructura de la obra es muy simple: seis solistas sin coro y todo girando a través de Medea, único personaje que está -practicamente- todo tiempo en escena.
El uso de la percusión me ha parecido muy interesante en los dos interludios orquestales. La escritura vocal es muy exigente (tanto en intensidad como en tesitura) en el caso de la protagonista y supongo que las sopranos que en el futuro puedan abordarlo habrán de pensárselo mucho o cobrar bien. Lo del heraldo en voz de Cencic me ha parecido el peaje a la modernidad.
Déjeme escucharla con más atención en el futuro porque lo haré. Porque si algo me ha gustado es la respuesta del público de la ópera de Viena, con una reacción libre de prejuicios y en positivo, aceptando lo actual (
Medea es de 2010) con naturalidad.