hdehamlet escribió:
Pues miren, coincido con Alberich en lo de que la "vocecilla" de la Hendricks no chirría especialmente, siendo el personaje de Liu una mucahchita tan desvalida. Acaso sí sea un enfoque más amanerado el que le da la norteamericana al personaje... pero es que la dirección de Karajan en la escena de la muerte de Liu, precisamente... para mí, de momento, no tiene igual.
Y... en cuanto a la Turandot de la Ricciareli, caigan sobre mi cabeza piedras, chuzos de punta, el oro del Rhin y hasta las tres hijas del río: que a mí me gusta su principessa.
¡Es que su manera de encarar al personaje me parece mucho más sutil que, por ejemplo, el de la Callas con Serafin, o el de la Nilson con Prandelli...! Esa manera que tiene la divina, verbi gratia, de entrar a saco en el "In questa Regia....!!!",dando un pepinazo que me deja en el sitio. ¡Bum, pedrada callasiana en la frente! En cambio, la Riciarelli empieza el aria con una suavidad... ¡que asusta! Casi te hace pensar en una serpiente, hermosa y letal.
En fin, insisto en que son impresiones de neófito, que pueden cambiar de aquí a un tiempo
Y gracias por contestar a mi pregunta.
(...)
Por supuesto, pero no creo que ser fiel al compositor sea del todo incompatible con que un director o una cantante proponga una nueva lectura de la partitura. Sé que esto es jugar con fuego, porque con la excusa de innovar o, aún peor, con la de ser más fieles a la partitura que nadie, se han llegado a hacer disparates como la Sonnambula de la Bartoli.
Ricciarelli propone una princesa más sutil, letal por su frialdad, no por su violencia. Además... lo de fidelidad al compositor... ¿quién no se regocija con los gorgoritos de la escena de la locura de
Lucia cuando los hace Callas, Sutherland, Sills; y que no están en la partitura? ¡Y que conste que a mí me encantan!

Como también me mola la
Lucia que tiene la Caballé con López Cobos y que trata de dar una lectura cien por cien fiel a Donizzeti.
¿Una Turandot
sui generis? Puede ser, pero no necesariamente es por eso una mala grabación.

En este caso el problema de no es de planteamiento, sino de realización. Estoy de acuerdo (me ha animado usted a escucharlo) en que es muy sugestivo ese comienzo de "In questa reggia", pero acaba por hacerse artificioso y lacrimógeno antes incluso de las frases donde Puccini pide claramente agudos metálicos ("O , principi che a lungue carovae") . Ahí, el sonido delicado de Ricciarelli simplemente no funciona.
A partir de ese momento todo es cuesta abajo y hay poco que salvar de Ricciarelli, ya que la escritura se hace mucho más enfática y no hay forma de ablandarla.