
Pasados dos años del boom de la ROH, Sutherland grabó por primera vez uno de sus papeles más emblemáticos. Registrada durante un molesto ataque de sinusitis la Lucia sutherliana es una gloria del belcantismo italiano, un canto de tiralíneas, una voz que está en el culmen de su poder y belleza y una técnica que le permite todo tipo de trucos. Todavia sin mucho rodaje por los escenarios, como interprete tiende al lado melancólico y dulce del personaje por encima del frenetico. A Renato Cioni no se le puede pedir más que lo que ofrece, una grata voz de tenor y un interprete genérico. De Robert Merrill solo podemos destacar la belleza de su voz, porque el resto no es muy positivo, esa tendencia a doblar enfáticamente las sílabas finales
peeeeettoo-oooo,
furooo-ooooor, para decir "oh yeah, qué enfadado que estoy" y que rompen una algo ya anticuada línea de canto. Se queda bastante en bragas, por ejemplo, en el duo con Lucia ante el canto sfumatisimo de la Sutherland. Ante tanto plebeyo aparece un imperial Cesare Siepi como Raimondo, que canta un bellísimo airoso y que impone sus modos patricios..
Grabación sin los cortes habituales de la época (se incluye la escena de Raimondo y Lucia o la escena de la tormenta entre Edgardo y Enrico), a cuya cabeza está un Sir John Pritchard, aburrídisimo, pesante y comatoso. La orquesta, vaya.