Ulysses escribió:
Cómo podemos decir que "en la música ya está todo" de un compositor que tuvo la idea de que se proyectara una película para explicar algunos de los acontecimientos de su ópera
Lulu?
A tenor de este hecho, de los enfados con ciertos directores escénicos que segnalaba el marqués, y de sus alabanzas a los del esteno de
Wozzeck... yo me imagino a Alban Berg como alguien que tenía una relación muy intensa con lo teatral poque lo consideraba... FUNDAMENTAL
(Por favor, imaginad estrellas, fuegos artificiales y mariposillas revoloteando alrededor de esta palabra, que a mí se me acabaron los efectos especiales.)
La puesta en escena era importante para Berg. Por eso, se enfadaba ante las alteraciones que recibía Wozzeck, y confesaba a Schönberg en esa correspondencia que mantenían ambos: "He decidido hacer unas indicaciones tan detalladas para la puesta en escena de Lulu, que los registas no puedan ignorar".
Naturalmente, Berg era un genio de la música, pero un perfecto ingenuo en otros terrenos. Si algún regista se interesa por esas anotaciones de Berg, será para asegurarse que no cumple absolutamente ninguna.
Como, por ejemplo, no proyectar el film, que constituye una parte esencial en el concepto de la obra, la pieza clave para sostener la hermosa simetría que define a Lulu, como ópera.
Sin embargo, es un hecho cierto que, a pesar de ser obras donde el componente escénico es importante, siguen existiendo copias en cd de ambas óperas, así como transmisiones radiofónicas, funciones en versión concierto (yo mismo asistí a una concert performance de Lulu en Londres, cantando Patricia Wise),... que, naturalmente, un aficionado que considera FUNDAMENTAL la puesta en escena debería despreciar olímpicamente... Claro que entonces tampoco se entiende muy bien la razón por la que bravea desgañitándose a una diva sesentona a la que la puesta en escena se le da un ardite... ¡en una función concertante!.
Eso es una contradicción flagrante.