Siddharta escribió:
Hablamos de que has utilizado un dato falso y no contrastado para criticar la programación de un título que no te gusta.
En tu línea de rigurosidad.
Ya estamos tergiversando todo. Yo no utilizo un dato falso: yo leo un dato que viene de un periodista de prestigio primero (el señor Gonzalo Alonso), y que aparece en un diario de prestigio después (El País). Llámeme tonto, pero en principio yo les creo. Si luego esta información (que llega no de una sino de DOS fuentes diferentes) es falsa, no es mi culpa.
No es que Moses und Aaron no me guste; es que no me interesa, que es distinto (y es mucho peor, ya que estamos

)
Siddharta escribió:
La ópera contemporánea goza de buena salud artística, con autores como Rihm, Adams, Sciarrino, Saariaho, Birtwistle, Eotvos, Hosokawa, Boesmans o Mernier. Me temo que en este caso tu opinión sobre el tema tampoco es una cuestión de gustos sino de ignorancia o falta de interés.
Ni ignorancia ni falta de interés, pues me he interesado por muchos de estos compositores. Veo ópera en teatro desde los 6 años (esto es, llevo 18), sumo 130 títulos y cerca de 500 funciones. Y qué quiere que le diga: para mí la ópera no es un fenómeno que me tengan que explicar, sino algo que se reduce a algo mucho más sencillo: O me llega o no me llega. Quiero decir, me siento, veo el espectáculo, siento unas cosas y extraigo unas conclusiones. Vibro con Verdi, vibro con Bellini, vibro con Rossini, me estremezco con Puccini, me emociono con Richard Strauss, me implico en el drama con las óperas abyectas... Pero, sin embargo,(casi, recalco CASI) ninguno de esos compositores que cita ha conseguido transmitirme nada más que un dolor de cabeza, o la impresión de que necesitaba una guía de audición para entender esas obras. Seré un ignorante, pero es lo que hay. Si no me llega, pues no me llega.
