|
Hoy acudí al estreno en el teatro de la Opera de Ginebra de Ricardo III, ópera del compositor italiano Giorgio Battistelli, basada en la obra homónima de W. Shakespeare. Fue también mi estreno particular con una ópera del siglo XXI en vivo y el resultado no pudo ser más memorable: una obra muy sólida dramáticamente, fiel al original shakesperiano, muy rica orquestalmente y, lo más importante, muy disfrutable vocalmente.
Vayamos por partes. En el plano dramático, la obra es todo un alarde de concisión teatral a pesar del reto de contar con un elenco de una quincena de cantantes con intervenciones reseñables a lo largo de dos horas y media. Todo un mosaico de personalidades que gravitan en torno al gran protagonista y motor de la trama, Ricardo III. Si esta obra llega a consolidarse en el repertorio, como así espero que ocurra, el personaje de Ricardo III lleva camino de convertirse en todo un lujo para la cuerda baritonal tanto por la dificultad vocal que entraña como por la exigencia actoral. El segundo acto, de poco más de una hora es redondo con una acción imparable que progresa a través de una variedad de escenas y que desemboca en el clímax de la batalla final entre los partidarios del Rey y las fuerzas de Richmond; momento este resuelto con maestría por medio del contraste entre la vivacidad de la acción dramática con el recogimiento del instante en el que el tirano agoniza a espera de que alguien le preste un caballo que le saque de la fosa que él mismo se ha cavado.
Carsen enfrenta la variedad de la acción con un único decorado durante toda la obra, un anfiteatro levemente inclinado en torno a un escenario cubierto de arena roja, que bien pudiera interpretarse como una plaza de toros, un circo romano, o el Globe londinense en el que Shakespeare estrenara sus obras. En momentos precisos de la trama un bello efecto a contraluz sobre las gradas del anfiteatro nos permite imaginar lo que se cuece en las dependencias interiores de este palacio de terror, mientras en otros momentos los cuerpos sin vida de los personajes asesinados son sacados a rastras o en carretilla por una de las puertas que dan acceso al recinto cual toros desorejados.
En el plano musical, la obra responde a una concepción ecléctica con una instrumentación brillante y rica en color que bien pudiera aproximarse a la Elektra Straussiana, mientras las masas corales recrean el halo misterioso de las óperas de Penderecki. La partitura despliega una gran variedad rítmica apoyada por una extensa sección de percusión, al lado de la cual me tocó sentarme…primera fila de platea en el extremo derecho!!
La vocalidad planteada por el compositor exige voces grandes, capaces de traspasar el grueso orquestal, pero con grandes dotes para el legato y las notas tenidas en el registro central con ocasionales saltos al sobreagudo. Esta combinación de recursos permite preservar carácter cantábile sin necesidad de llegar al parlato o al canto declamado. Respecto de los solistas, me detengo tan sólo en la impresionante labor de Tom Fox en el papel de Ricardo III, cantante de voz viril, muy bien apoyada y proyectada, pero con el grado de ductilidad y variedad de color para matizar y jugar con la ventaja idiomática del texto. Fue capaz de retratar la complejidad - por los varios complejos- del personaje, destacando su naturaleza retorcida y ausente de escrúpulos. Sin duda el más aplaudido, por encima del resto del elenco, del escenógrafo y del propio compositor, quien se sumó al grupo en la tanda final de saludos. Prácticamente quince minutos de aplausos y bravos encendidos, que no es moco de pavo en un teatro como el de Ginebra.
Las tres voces femeninas (la Reina, la Reina madre y la viuda del Rey Eduardo) brillaron a gran altura, tanto en sus intervenciones en solitario como en el bellísimo terzetto del segundo acto.
Después de las decepciones del Andrea Chenier, y del Comte Ory, la temporada de la Opera de Geneve ha cobrado otro fuelle. Obra muy recomendable para quien quiera darse el viajecito. Yo tengo pensado repetir.
Última edición por Alfonso II el 24 Ene 2012 10:41, editado 1 vez en total
|