Dicen los que saben que la orquesta fue floja, que estuvo lenta, carente de tensión y de intensidad. Bien, pues yo de eso ni me enteré.
La primera vez que oí Norma, me pareció algo pesadita, pero debo decir que mi opinión ha cambiado radicalmente gracias a lo que vi el sábado. Muy muy muy grandes Sondra Radvanovsky y Dolora Zajick; duelo de divas a cada cual mejor; sin respiración me quedaba cada vez que se enfrentaban, casi no podía ni aplaudir. Algo realmente memorable.
Ante estas dos señoras que llenaban el escenario con voz y presencia todo lo que giraba alrededor resultó maravilloso y las carencias se minimizaron, vamos que cualquier fallo queda con creces perdonado. El conjunto de la representación fue de matriculón.
La semiescenificación resultó ser más de lo que en ocasiones me han vendido como escenificado. Luces y expresión; suficiente y que no me timen.
Dicho esto, si además la orquesta llega a estar como debería y como reclaman los entendidos......entonces ya, me muero.
Precioso y cómodo el teatro Campoamor, del que, por asuntos familiares, no pude disfrutar en la anterior Coinfo de febrero y que tuvo un guía de excepción. Me habría encantado poder saludar a Carestini y agradecerle personalmente el gesto de querer obsequiarme con libro de la temporada lírica, a pesar de mi baja de última hora.
Un gran fin de semana pasado por agua en Oviedo con una maravillosa función, deliciosos moscovitas y mejor compañía.
Niñato, un beso grande y espero que se vuelva a repetir.
