Una espectacular puesta en escena acompaña a un montaje notable, muy macabro, pero de brocha gorda. Y sí, funciona en los instantes de gran patetismo, pero se le escapa la sutileza y el matíz en todo momento. Si aparecen Amando y Amanda realizan sus cantos amorosos; pero se pierde la transcendencia de su relación. A mi parecer eran bufones, no estereotipos, y con ese cambio se pierde el comentario irónico que Ligeti tan cuidadosamente representó en la música y describió en el libretto. Y eso sucede con todos los personajes.
A nivel vocal solvencia generalizada, destacando a Chris Merrit por encima de todos. También divertida y expresiva la Gepopo de Barbara Hannigan.
La orquesta también correcta. Me ha parecido escuchar algunos desajustes en los metales, pero el trabajo rítmico, tímbrico y dinámico me ha parecido apropiado. Habrá que escuchar la retransmisión de la radio para ver si se corroboran las percepciones de hoy.
Al fin se estrena esta obra maestra. No ha sido con un montaje perfecto, pero sí una velada para recordar.
Muy agradable conocer, por otro lado, a ilustres miembros del foro, aunque un ligero dolor de cabeza me ha impedido resultar más cortés y cálido.
¡Un saludo a todos y todas!