Dos cuestiones plantea el amigo Gouverneur:
Le Gouverneur escribió:
Vamos a suponer que nos encontramos en el quinto piso del Liceu en una representación con Edita Gruberova. El gran maestro Tunner está a punto de entregar el premio al mejor joven tifoso del año. Tú te has engalanado para el evento seguro de tu premio. Carl va a decir el nombre, das un paso hacia adelante y ... Ay!!! el elegido es Arnold. Ahora viene la pregunta. ¿Serías capaz para arreglar el asunto de tirarte desde el quinto piso hasta el escenario con un ala delta donde esté bien reflejado el rostro de la diva?
¡Hombre claro! Primero porque yo quiero mi premio, y segundo... PORQUE YO POR EDITA GRUBEROVA MA-TO. ¿Le quedó cristalino?
Le Gouverneur escribió:
Otra pregunta más en serio
¿Qué opinas de la crítica operística en España? Defectos, virtudes y críticos preferidos.
Esta pregunta es francamente espinosa. Veamos... Hay de todo, pero creo que gran parte de la crítica especializada (me refiero a las revistas especializadas en crítica) no permite a sus críticos la imparcialidad: en general hay que escribir desde el tono que ellos buscan, y más bien hacia donde ellos quieren leer. Suelen aparecer además ocasionalmente el amiguismo y los intereses creados. Cosas que, en principìo, son como bastante incompatibles con hacer crítica: pesonalmente, me parece que no se debe supeditar el ser amigo de X o Y con poner que siempre está divino y estupendo, o llevar una agencia de publicidad de cantantes y compatibilizarlo con un puesto principal en una publicación... En fin, cosas que se ven por el mundo adelante.
Afortunadamente, en todo este entramado hay alguna excepción. Sabrán que ahora mismo tengo la suerte de escribir en un lugar como Mundoclásico.com, donde me dejan poner cualquier cosa que considere bajo mi responsabilidad. Es un privilegio que te dejen ejercer la libertad de prensa en este mundillo.
Críticos con criterio y a los que leo siempre con interés, veamos: Emanuele Senici, Jorge Binaghi, Eduardo Benarroch, Agustín Blanco Bazán.... Y, entre los que trabajan en España, además de Hugo Álvarez, que es un tipo que vive dentro de mí, suelo encontrar interesantes las opiniones de Gonzalo Alonso. También hay uno muy conocido nacional con el que discrepo abiertamente con frecuencia, pero no les voy a decir cuál es

Sean ustedes listos, coñe
