
"Viaje con Clara por Alemania", Fernando Aramburu
Un libro que me ha cabreado mucho. De acuerdo que en la reseña ya avisaba que, en realidad, no es un libro de viajes. A pesar de todo, como llevo idea de visitar el sur de ese país algún año de estos, lo compré por si encontraba alguna idea aprovechable. Nada o casi nada, pero no puedo culpar a quien hizo la reseña porque de eso ya estaba avisado. Segunda cuestión: lo vendían como un libro divertido y por momentos hilarante. Pues también nada. Es verdad que el autor trata de hacerse el gracioso, incluso le hace decir muchas veces al personaje de la esposa que él siempre está de guasa, pero si este libro es hilarante en algún momento, yo soy Faemino y Cansado.
Ahora bien, lo que más me ha cabreado es la óptica tan egoísta, machista y muchas veces plagada de tópicos con que presenta su relación conyugal. El es el sufrido marido que siempre tiene razón pero se calla, que ayuda secretamente a su mujer pero recibe reproches en vez de agradecimiento, que nunca pierde el buen humor a pesar de la actitud permanentemente negativa de ella, que soporta con grandes sacrificios a la insufrible familia política, que es el único que sabe comprender a un sobrino autista, que hace las fotos que debería hacer ella, etc, etc. Por el contrario, ella es una borde retorcida y marimandona que no se apea del mal humor, le hace la vida imposible y, naturalmente, no sabe leer un mapa y siempre está con jaquecas.
Si esto no es una venganza del autor contra alguna ex, no lo entiendo.
Bien distinto es el libro siguiente

"Las cien voces del diablo", Ana Cabrera Vivanco
Me lo compré en Circulo de Lectores un poco por descarte, al no ver nada mejor, y con alguna reticencia pues por el resumen que sale en la revista me pareció que está en la línea del realismo mágico, y ese estilo se me hacía muy pesado cuando tenía que estudiarlo en BUP. Sin embargo, ¡qué magnífico descubrimiento! Lo mejor que he leído en mucho tiempo. Aun confirmando que sigue en cierto modo esa senda tan peculiar, éste sí que es un libro divertido y, al mismo tiempo, trágico. Me he quedado alucinado por el dominio del idioma de la autora y su magistral forma de hacer cuadrar situaciones surrealistas con hechos que pueden ser auténticos. Todo ello entreverado de hermosas metáforas y poesía en prosa. No sólo lo recomiendo vivamente sino que voy a tratar de hacerme con obras anteriores de esta misma escritora.