Gino escribió:
Normalmente es usted claro en sus crónicas, Sr. Melchior, pero esta vez me quedo sin saber si ha escuchado usted a un camelo limitadísimo, que no tiene nada en la voz, engola y exhibe una musicalidad dudosa o a un fenómeno técnico de voz squillante aprovechada con inteligencia.
Pues ni yo mismo lo sé realmente, caro Gino. Es un tenor con una técnica sobresaliente entre los tenores de su generación, con un pasaje, agudo y sobreagudo cubiertos que brillan fenomenalmente; y que en dicho registro hacia el agudo es un gusto escuchar con qué facilidad parece estar cantando.
Pero a su vez no tiene nada en la minivoz a favor: ni los resonadores que ha buscado son bellos, ni el volumen es considerable, ni nada... Es un músico métrico, no da cabida a jugar con la música, y menos a vivirla, canta robóticamente lo que está escrito solamente.
Para más Inri no tiene nada en el centro o en el grave, son inexistentes y tiende a engolar la voz y a oscurecerla para salvar las apariencias en un cuasiparlato en una registro inexistente.
No sé...
A mí no me pareció un camelo, ahora bien, habría que escucharlo en una ópera, donde tiene que luchar contra coro y orquesta.