Lo dicho, el 25 de agosto, a las nueve de la noche, con 34º y ni una pizca de viento, lleno hasta la cávea. Los servicios de emergencia en máxima alerta. Hubo varios soponcios.
Nabuccodonossor, "Nabucco" para los colegas.
Nabucco: George Gagnidze
Abigaille: Lucrecia García
Zaccaria: Vitalij Kowaljow
Ismaele: Enrique Ferrer
Fenena: Eufemia Tufano
Gran Sacerdote: Manrico Signorini
Director: Julian Kovatchev
En todas las funciones fui sin saberme el reparto exacto (ha sido una segunda quincena muy intensa). Sí sabía que cantaba Lucrezia pero del resto, ni papa.
Gagnidze estuvo mejor que en el Scarpia de Madrid, lo que no entiendo mucho porque en principio es uno de los papeles más exigentes para un barítono. Aunque a veces tapado por la orquesta o los coros, estuvo bastante digno y su gran aria, "Dio de Giuda", bastante bien.
Impresionante la amiga
Lucrecia, voz poderosísima aunque sufre con las agilidades de la cabaleta, pero en el
cantabile estuvo magnífica. Bien en los endiablados cambios de nota altas-graves y espectacular en los agudos. Además es una voz bonita, así que tenemos Turandot y Abigaille durante unos añitos, esperemos que no se queme. A ver si nos la trae Mortier.
El otro gran papel de la ópera lo interpretó el bajo
Kowaljow, al que no conocía. Aunque empezó algo flojillo, se fue entonando bastante. Tiene una voz de bajo poderosa, aborda bien los agudos aunque le falta algo de musicalidad, algo que supongo que es bastante habitual en esa cuerda. Pero como me parece un rol más solemne que musical, queda bien encasillado.
Muy flojo Ferrer en un papel de los más cómodos que he visto para un tenor. Pero ni se le oye, ni tiene una voz bonita ni tampoco tiene un buen agudo, le cambia mucho el color de la voz y da la impresión de que va ahogado. Mejor Tufano, que cumplió tanto en su arieta final como en los conjuntos.
El
coro. ¡Ah, el coro! Lo más esperado de esta ópera. Se ve que lo cuidan, tanto en cantidad como en calidad. Está omnipresente y muy vigilado, así que ha de ser bueno. Y a fe que lo era. Maravilloso. Extraordinario el esperado "Van pa' Siero"

pero muy bien también en todo lo demás, en el "Come notte", en la acusación a Ismaele, en los finales... Los japos se hincharon a grabar. Tenía una delante que grabó hasta el bis.
Y lo mismo la orquesta. No sé si es que se oye mejor por estar más a la vista que un foso normal pero suena de maravilla. No es estruendosa ni eclipsa a los cantantes. Qué bien suenan los viento-metal.
Un positivo también para la
puesta en escena, que aunque muchos la consideren (yo entre ellos) menos importante que voces u orquesta, si es buena es un valor añadido que eleva notablemente el producto final. La verdad es que si hay dos óperas con las que los registas no pueden andarse con tonterías son
Nabucco y
Aida.. Llenan la escena, te sitúan en los lugares, ropajes perfectos, mucho colorido y a pesar de las limitaciones técnicas de un coloso de 2.000 años juegan con los graderíos del fondo.