Registrado: 12 Ene 2010 18:39 Mensajes: 1806 Ubicación: Zaragoza
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Acto IIAligi ha cancelado su compromiso con Vienda y se ha ido a vivir con Mila a una caverna a las afueras del pueblo. Mientras talla con su navaja una réplica del ángel que vio llorar tras Mila, ésta canta una canción en la que se cuenta un milagro: tras rezar a una imagen de San Onofrio, la madera reverdeció. Los amantes también confían en un milagro: obtener el perdón yendo a Roma con unos peregrinos que empiezan a salir en grupos hacia la Ciudad Eterna. (Teniendo en cuenta que Franchetti pasaba por wagneriano, no sé a qué me recuerda esto) Ma stiè mutolo il patrono Aligi sará seduto, intento a intagliare con suoi ferri il ceppo di noce. Mila di Codra sarà seduta di contro a lui e lo guarderà.
MILA DI CODRA Ma stiè mutolo il patrono ch’era di ceppo di noce, sordo fue il legno santo, Sant’Onofrio non rispose.
ALIGI O Mila, e questo anche è un ceppo di noce. Rinverdirà, Mila, rinverdirà?
MILA E disse allora la terza (miserere di noi, Signore!) e disse allora la bella: «Ecco pronto lo mio cuore.
Se vuol sangue a medicina, prendetelo dal cuor mio; ma di questo ei non s’avveda, ma di questo ei non s’addia.»
ALIGI Mila, Mila, il miracolo ci assolva! L’Angelo muto ci protegga ancora!
MILA Sùbito il legno getta un ramo, getta un ramo dalla bocca, getta un ramo per ogni dito. Sant’Onofrio è rinverdito!
ALIGI Rinverdisca per noi di vita eterna l’Angelo muto e ci protegga ancora ! Questo vespro per te como un’aurora splenda alla soglia della mia caverna.
O Mila, in voto a prender perdonanza andrò dove si va per ogni strada. Avrò, se l’alba sorga o il giorno cada, prima ed ultima stella la speranza.
O Mila, e verrai meco a fianco a fianco, dietro il mio gregge, verso Roma antica ! A chi canta è la via senza fatica. Chi ama e spera in via non è mai stanco.
MILA Convien ch’io vada dall’opposta parte, co’piè miei lesti e senza la speranza. Aligi, fratel mio, l’ombra avanza ; e al ferro cieco non soccorre l’arte.
Il canto dei pellegrini s’approssimerà pel valico della montagna. Apparirà alla soglia della caverna la primera compagnia con a capo il Crocifero.
IL CORO DEI PELLEGRINI O Maria, su per lo monte noi veniamo alla tua fonte. | Aligi estará sentado, tallando con su navaja una peana de nogal. Mila di Codra, sentada junto a él, lo mirará.
MILA DI CODRA Pero era mudo el patrón hecho de madera de nogal, sorda fue la imagen santa, San Onofrio no responde.
ALIGI O Mila, y esto también es madera de nogal. Reverdecerá, Mila, reverdecerá?
MILA Y dijo entonces la tercera (¡míseros nosotros, Señor!) y dijo entonces la bella: «Aquí está mi corazón.
Si queréis sangre como medicina, tomadla de mi corazón; pero que no se entere, pero que no lo sepa.»
ALIGI ¡Mila, Mila, el milagro nos absuelva! ¡El Angel mudo nos proteja todavía!
MILA De pronto, la imagen arroja un ramo, arroja un ramo por la boca, arroja un ramo por toda respuesta. ¡San Onofrio ha reverdecido!
ALIGI Reverdezca para nosotros de vida eterna el Angel mudo y nos proteja todavía! Que estas vísperas brillen para ti como la aurora en el umbral de mi caverna.
Oh Mila, para hacerme perdonar iré donde hay que ir por todos los caminos. Amanezca o caiga el día, la esperanza tendré por primera y última estrella.
¡Oh Mila, y vendrás conmigo, tras mi grey, hacia la antigua Roma! A quien canta no le cansa el camino. Quien ama y confía nunca se cansa. MILA Será mejor que vaya por el lado opuesto con pie rápido y sin esperanza. Aligi, amor mío, la oscuridad avanza; y a la navaja ciega no le ayuda el arte.
El canto de los peregrinos se acercará por el paso de la montaña. En el umbral de la caverna aparecerá la primera compañía llevando la cruz al frente.
CORO DE PEREGRINOS O Maria, por la cima del monte venimos a tu fuente. |
Aligi se va, y al poco aparece Ornella en la entrada de la caverna. Viene a pedir a Mila que devuelva el hermano a la familia, porque a causa de su amor silvestre son el hazmerreír del pueblo. Mila accede: le confiesa que no ha habido consumación y que ya tenía pensado dejarle: “Sono monda, o innocente. E questo è l’amor mio. Già dato fu l’addio silenziosamente”. Ornella contesta que, si tal hace, le tiene reservado el fantástico premio de llamarla hermana, y también se va. Mila, nuevamente a solas, revela que se siente morir, así que al zagal iba a tener que renunciar de todas formas. Pero un nuevo personaje se presenta en la caverna: Lazaro di Roio, el padre de Aligi. Brutal, anclado no en las costumbres del siglo XIX sino en las de la Alta Edad Media, viene decidido a llevarse a Mila consigo. Cuando la tiene acorralada, aparece Aligi. Lazaro le viene a decir que, como padre suyo que es, puede hacer con él lo que le venga en gana, lo trata como a auténtica basura y le da latigazos con unas cuerdas. Aligi se humilla lo indecible. Yo creo que aquí, a D'Annunzio se le fue la mano. Ya sabemos que es un drama, pero es que lo que dice Lazaro es muy fuerte; no creo que haya desprecio tan grande de un padre hacia su hijo en toda la historia de la ópera. Che c’è egli, Aligi? Che è? LAZARO Che c’è egli, Aligi? Che è?
ALIGI Padre, che volete voi fare?
LAZARO Che voglio io fare? Dimanda rivolgere a me non t’è lecito. Ma ti dirò che prendere voglio la pecora cordesca nel cappio e trarla dove più mi talenta. Poi giudicherò del pastore.
ALIGI Padre, non farete voi questo.
LAZARO Io sono il tuo padre; e di te far posso quel che m’aggrada perché tu mi sei come il bue della mia stalla, come il badile e la vanga. E s’io pur ti voglia passar sopra con l’erpice, il dosso diromperti, be’, questo ben fatto. E se mi bisogni al coltello un manico ed io me lo faccia del tuo stinco, be’, questo è ben fatto. Intendi? Ingionòcchiati, e bacia la terra, ed esci carpone, e va senza volgerti indietro! Io sono il tuo padre!
ALIGI Passatemi sopra con l’erpice ma non toccate la donna.
Lazaro gli s’accosterà, senza più contenere il furore; e, levando la corda, lo percoterà su la spalla.
LAZARO Giù, giù, cane, mettiti a terra!
Aligi cadrà su i ginocchi.
ALIGI Ecco, padre, mi postro, la fronte a terra piego; e vi prego, vi prego, al nome del Dio nostro,
per quel pianto che udiste appena che fu nata, padre, da voi vullata, questa mia carne triste;
io vi prego umilmente al nome del Signore, non calpestate il cuore del figliuolo dolente!
Pel mio pianto e pel pianto dell’Angelo custode, padre, che vede e ode là da quel ceppo santo!
LAZARO A che preghi? A che preghi? Obbedisci! Bacia la terra ed esci carpone. A che preghi? Obbedisci! Maledetto tu fosti nel ventre e per tutti i tuoi giorni e di là. A che preghi? Obbedisci! Obbedisci! Va, va, esci fuori carpone; e dopo io ti giudicherò.
MILA Non calpestare il tuo figlio, non fargli quest’onta, ma dammi delle tue coltella nel petto, d’un colpo tu freddami; e poi raccattami fredda e sul basto mettimi traverso legata e mandami innanzi al balivo dicendo: «Ecco la svergognata sortiera!»
LAZARO Ma tu, tu verrai meco senz’altre parole, o figlia di Iorio. Né morta, né fredda ti vuole Lazaro, per la Dio grazia. Hai tu inteso, Mila di Codra? | LAZARO ¿Quién es Aligi? ¿Quién es?
ALIGI Padre, que queréis hacer?
LAZARO ¿Que qué quiero hacer? No te está permitido preguntarme. Pero te diré que lo que quiero es atar a esta oveja, llevarla donde me apetezca y someterla al juicio del pastor.
ALIGI Padre, no haréis tal cosa.
LAZARO ¡Yo soy tu padre y puedo hacer de ti lo que me apetezca! Porque eres para mí como el buey de mi corral, como la pala y la azada. Y si también quiero pasarte el rastrillo por encima, y romperte la espalda, ¡Bien! Estará bien hecho. Y si necesito un mango para la navaja y me lo hago con tus tibias, ¡Bien! Estará bien hecho. ¿Lo yes? ¡Arrodíllate, y besa la tierra, sal de esta cueva y vete sin volver la vista! ¡Yo soy tu padre!
ALIGI Pasadme el rastrillo por la espalda pero no toquéis a la mujer.
Lazaro se le acercará, sin contener más su furor, y levantando la cuerda, le golpeará en la espalda.
LAZARO ¡Abajo, abajo, perro! ¡A tierra!
Aligi caerá de rodillas.
ALIGI ¡Aquí, padre, me postro, con la frente doy en tierra; y os ruego, os ruego, en el nombre de Dios,
por el llanto que oísteis apenas nació, padre, por vos querida, ésta mi carne triste;
os ruego humildemente en el nombre del Señor, no pisoteéis el corazón del hijo doliente!
Por mi llanto y por el llanto del Angel custodio, padre, que ve y oye ahí, desde esa imagen santa!
LAZARO ¿Pero qué ruegas? ¿Qué ruegas? ¡Obedece! Besa la tierra y sal de esta cueva. ¿Qué ruegas? ¡Obedece! Ya fuiste maldito estando en el vientre y durante todos tus días será así. ¿Qué ruegas? ¡Obedece! ¡Obedece! Vete, vete, sal de esta cueva; y después te juzgaré.
MILA No pisotees a tu hijo, no le hagas esta ofensa, clávame la navaja en el pecho, y mátame de un golpe; y luego recógeme fría, ponme atada en tu albarda y envíame ante el juez diciendo: «¡Aquí está la desvergonzada!»
LAZARO Tú vendrás conmigo sin chistar, oh hija de Iorio. Ni muerta ni fría te quiere Lázaro, por la gracia de Dios. ¿Has oído, Mila di Codra? |
Pero bueno está lo bueno, y todo tiene un límite. Aligi acaba llegando a él: harto de golpes e insultos, agarra el hacha y con certero golpe le abre la cabeza al déspota, sin que se vea salir de ella ni un solo buen pensamiento. Entre las lamentaciones de Mila, termina el acto. Acto IIIUna marcha fúnebre introduce el tercer acto, donde vemos la misma habitación que en el primero. Lazaro está muerto en el suelo, (y se pega ahí todo el acto; vaya papelón) rodeado de sus hijas, las parientes y las plañideras. Iesu Cristo, Iesu Cristo IL CORO DELLE LAMENTATRICI Iesu Cristo, Iesu Cristo, l’hai possuto sofferire! D’esta morte scellerata dovìa Lazaro morire! S’è veduto a vetta a vetta tutto il monte isbigottire. S’è veduto in ciel lo sole la sua faccia ricuoprire.
Ahi, ahi! Lazaro, Lazaro, Lazaro! Ahi, che pianto si piange per te!
Requiem aeternam dona ei, Domine.
ORNELLA Ora viene! Ora viene! Fra poco viene. Ecco, laggiù alla svolta, lo stendardo nero apparito! Sorelle, pensate alla madre.
SPLENDORE Favetta, va tu, va e parla
FAVETTA Sorella, va e dille: Ecco viene.
SPLENDORE Io cuore non ho di toccarla. Sta fisa, e ciglio non muove.
LE TRE SORELLE Ah perché, perché siamo nate? Perché ci partorì nostra madre? Ci prendesse tutte in un fascio la morte ci portasse con sé!
IL CORO DELLE PARENTI Ah che pietà della carne cristiana, della vita nostra, di tutta la gente che nasce dolora trapassa e non sa!
ORNELLA Silenzio! Silenzio! | CORO DE PLAÑIDERAS ¡Jesucristo, Jesucristo, cómo lo has permitido! ¡De esta forma tan absurda tenía que morir Lázaro! Se ha visto, hasta la cumbre, pasmarse a todo el monte. Se ha viesto en el cielo al sol taparse la cara..
¡Ay, ay! ¡Lazaro, Lazaro, Lazaro! ¡Ay, este llanto es por ti!
Requiem aeternam dona ei, Domine.
ORNELLA ¡Ya viene! ¡Ya viene! Enseguida viene. ¡Allí abajo, en la esquina, ha aparecido el estandarte negro! Hermanas, pensad en la madre.
SPLENDORE Favetta, ve tú, ve y habla.
FAVETTA Hermana, ve a decirle que ya viene.
SPLENDORE No me atrevo a tocarla. Está inmóvil y ni pestañea.
LAS TRES HERMANAS ¡Ah! ¿Por qué, por qué hemos nacido? ¿Por qué nos parió nuestra madre? ¡Ojalá la muerte nos atase y nos llevase a todos con ella!
CORO DE PARIENTES ¡Ah, piedad de los cristianos, de nuestra vida, de toda la gente que nace, traspasada de dolor e ignorante!
ORNELLA ¡Silencio! ¡Silencio! |
Aparece Candia, enloquecida de dolor, y poco después un cortejo fúnebre. Lo encabeza Iona, que viene a ser como un magistrado popular. Detrás va Aligi con la cara cubierta por un velo y atado, y tras él todo el pueblo. Lo traen para que, antes de responder por su crimen, obtenga el consuelo de su madre, que se manifiesta en el acto de levantarle el velo y darle a beber un cuenco de vino. En mitad del protocolo se presenta Mila y se acusa de haber sido ella quien mató a Lázaro con el hacha, exculpando a Aligi. Es lo que todos querían oír. Los parientes muestran su alivio porque así no caerá la vergüenza sobre la familia. El jurado popular proclama inocente al pastor y exige la muerte de Mila, pero no de cualquier manera, no: quemada, que así es como se han librado siempre de las hechiceras. El propio Aligi, que ve la ocasión de salvar el pellejo, la acusa de haberle echado a perder con sus cantos de sirena y la maldice. Tan sólo Ornella comprende el sacrificio de Mila y se compadece de ella, pero nada puede hacer contra la turba, que, soliviantada, arrastra a la hoguera a la hija de Iorio. Final MILA Sì, sì, popolo giusto, sì, popolo di Dio, piglia vendetta su me. E l’Angelo apostatico mettilo nella catasta con me, che faccia la fiamma per ardermi, che si consumi con me.
ALIGI Deh fate ch’io non l’abbia udita mai! Spegnete il sole in me della sua faccia! Spegnete dall’anima ogni traccia. Non udii, non credetti, non sperai.
O ch’io muoia, non veda io più la stella! Sì, tu toglimi, Iona, le ritorte, che maledirla io possa oltre la morte. Ma non l’ardete, no: la fiamma è bella!
Mila, sconvolta dal soffio del ricordo che passa nel lamento di Aligi, sentirà vacillare il suo coraggio.
MILA Aligi, no! Non rinnegarmi... Ah taci! Non puoi, non devi. No, non maledire! Per te palpiterà fin nelle spire della fiamma il mio cuore, fin su le braci.
Aligi, no! Tu non puoi, tu non puoi. Mi calpestino tutti, ma tu no! Non rinnegarmi, Aligi ! Morirò... Ah, l’orrore di me negli occhi tuoi !
Iona darà a taluno di sua gente lo stendardo, e s’avanzerà verso Aligi per toglierli le ritorte. Libero dalle ritorte i polsi, libero dal velo nero il capo, Aligi tenderá la mani verso Mila in atto di maledizione, cadendo fra le braccia della madre, preso dalla vertigine; e le maggiore sorelle e le donne del parentado gli saranno intorno.
ORNELLA E l’ebrezza del tristo beveraggio. Ei non ode, non vede, non comprende. O Mila, io guardo l’amor tuo che splende tutto levato in cima al tuo coraggio!
O sorella in Gesù, quel che ti dissi su la montagna è sempre nel cuor mio. Io ti son testimone innanzi a Dio. Nell’anima tua pura ho gli occhi fissi.
FAVETTA e SPLENDORE Madre, madre ti torna. Fa cuore. O madre, perché tremi ancora? Perduto l’avevi, il tuo figlio; perduto il fratel nostro caro. Ed ecco ci torna, ecco è salvo. E l’Angelo suo là nel ceppo più non ha la macchia di sangue, ma ti guarda e dice : «E innocente»
LA TURBA - Scioglilo, Iona. Ha il delirio. - Ha preso il solatro nel vino. - Che la madre lo stenda sul letto. - Che il sonno gli venga, che dorma - Che Gesù Cristo l’acqueti.
IL CORO DELLE PARENTI - Non isbigottire. E quel vino. - E la vertigine calda. - Stendetelo! Lasciate che dorma! - Vienda! Vienda! Ti torna. - Laus Deo! Laus Deo! Gloria Patri!
Iona metterà le ritorte a Mila di Codra, che gli tenderà i polsi. La testa le coprirà col velo nero. Poi, ripreso lo standardo del Malificio, sospingerà la vittima verso la turba.
IONA Popolo giusto, ti do nelle mani Mila di Codra.
LA TURBA Alle fiamme, alle fiamme la figlia di Iorio! La figlia di Iorio alla catasta, all’inferno!
ORNELLA Mila, Mila, sorella in Gesù, il Paradiso è per te!
MILA La fiamma è bella! La fiamma è bella! | MILA Sí, sí, pueblo justo, sí, pueblo de Dios, toma venganza de mí. Y poned al Angel apostático en la hoguera conmigo, que alimente la llama para quemarme, que se consuma conmigo.
ALIGI ¡Ojalá nunca la hubiera escuchado! ¡Extíngase en mí el sol de su rostro! Bórrese del alma todo rastro suyo. No oirla, no creerla, no desearla.
¡Oh, muera yo, no vea más la estrella! Sí, Iona, desátame para que pueda maldecirla más allá de la muerte. Pero no la queméis, no: la llama es bella!
Mila, trastornada por el soplo del recuerdo en el lamento de Aligi, sentirá vacilar su valor.
MILA ¡Aligi, no! No reniegues de mí. ¡Ah, calla! No puedes, no debes. No me maldigas! Por ti palpitará mi corazón entre las llamas, sobre las brasas.
¡Aligi, no! Tú no puedes, tú no puedes. ¡Que me desprecien todos, pero tú no! ¡No reniegues de mí, Aligi! Moriré... ¡Te horrorizas de mí, lo veo en tus ojos!
Iona dará a algunos de los suyos el estandarte y se acercará a Aligi para quitarle el velo. Libres las muñecas de las ataduras, libre la cabeza del velo negro, Aligi extenderá las manos hacia Mila en acto de maldecirla, cayendo entre los brazos de la madre, mareado; las hermanas mayores y las mujeres de la parentela estarán alrededor.
ORNELLA Es la borrachera de la triste bebida. No oye, no ve, no comprende. Mila, yo veo tu amor resplandeciente elevado por tu coraje!
¡Oh, hermana en Jesús, lo que te dije en el monte estará siempre en mi corazón! Yo daré testimonio de ti ante Dios. En tu alma pura tengo fijos los ojos.
FAVETTA y SPLENDORE Madre, madre vuelve en ti. Animo. Oh madre, por qué tiemblas aún? Habías perdido a tu hijo; perdido nuestro querido hermano. Y ahora vuelve, helo aquí salvo. Y su Angel, allí sobre la peana, ya no tiene la mancha de sangre, sino que te mira y dice: «Es inocente»
LA TURBA - Desátalo, Iona. Delira. - Ha pillado la embriaguez del vino. - Que la madre lo eche en la cama. - Que coja el sueño, que duerma. - Que Jesucristo le dé sosiego.
CORO DE PARIENTES - No os extrañéis. Es el vino. - Le ha mareado el calor. - ¡Acostadlo! ¡Dejad que duerma! - ¡Vienda! ¡Vienda! Vuelve en ti. - ¡Gloria a Dios! ¡Gloria al Padre!
Iona atará a Mila di Codra, que presentará las muñecas. Le cubrirá la cabeza con el velo negro. Después, retomando el estandarte del Malificio, empujará a la víctima hacia la turba.
IONA Pueblo justo, en tus manos dejo a Mila di Codra.
LA TURBA ¡Al fuego, al fuego con la hijs de Iorio! ¡La hija de Iorio a la hoguera, al infierno!
ORNELLA ¡Mila, Mila, hermana en Jesús, el Paraíso es para ti!
MILA ¡La llama es bella! ¡La llama es bella! |
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