Gino escribió:
Alberich el Negro escribió:
Por cierto: a mí nunca me gustó José Cura (ni en sus mejores tiempos). Con decir que no me satisfizo ni en el Operalia que ganó (creo que cantó "Ch'ella mi creda", de La Fanciulla del West).
A mí ni en sus mejores tiempos me pareció un cantante de ópera. Tenía el vozarrón voluminoso del típico paisano que se pone a cantar en las cenas y poco más. Ni puñetera idea de apoyo, de cubrir la emisión en el pasaje para ascender a la máscara, etc. Volumen emitido desaforadamente pero que no corría un carajo.
Es que tiene un estilo de canto raro y francamente pedestre. El intérprete va a lo suyo, marcando unas dinámicas y unos
tempi rarísimos y todo suena como a trompicones. Las frases no tienen vuelo lírico, utiliza mucho los golpes de glotis, los sollozitos y el arranque de las frases suele ser forzado y artificioso con unos
portamenti feísimos. Lo dicho, no me gusta absolutamente nada. Aunque reconozco que tenía (y sigue teniendo) su público. Lo cual se explica en parte, yo creo, por el hecho de que estas voces de color oscuro y timbre sombrío, pero capaces de subir a la zona alta, llaman mucho la atención a la gente. En fin, no sé...
En el siguiente
vídeo se ve, yo creo, todo lo que quiero decir. Y además el individuo es un poco histriónico y
vedette. Mucha sillita, mucha escenificación, mucho rizito cayendo por la frente, pero no transmite ab-so-lu-ta-men-te nada.
Lógicamente, cuando luego comparamos algunas de sus intrepretaciones (como
ésta de Dick Johnson) con las de otros cantantes
más o
menos dramáticos, el bueno de Cura sale francamente malparado.
Y es que, el misterio de todo esto no consiste en gritar mucho, en echar los hígados o tronar como Júpiter tonante, no. Más bien se trata de frasear, de cantar legato, con intención y, sobre todo, de interpretar a un personaje (y hacerlo bellamente).