Carestini escribió:
...la propuesta de Bieito me encantó. Para mí, es la Carmen que hay que ver ahora mismo, moderna, pero respetuosa con la historia. Ya está bien de contrabandistas de risa y Sevilla de pandereta ¿Arnold se extraña de que aporreen una cabina telefónica o le den una paliza a alguien? Esto es Carmen, no Elisir d'amore.
Bueno, sí y no. La verdad es que la quedada de Mercedes en el tercer acto es lo más currado de la puesta en escena, pero los demás actos me parece que están algo ayunos de imaginación e ideas, salvo las que cada uno se haga. Pero para eso no me hace falta que me las provoquen, ya me evado yo de manera natural.
El problema que les veo yo a estas cosas no es que extrapolen a los tiempos actuales tiempos pasados sino que no los sitúan en ningún lado. Carmen podía haber sido perfectamente una cigarrera de Ciudad de Méjico o Barcelona. Poner un mástil en el centro del escenario no me parece que sea de referencia, aunque es cierto que no desvirtúa la obra.
Llegará el día en que los directores de las "snuff movies" se pasen a la ópera y a ver quién es el guapo al que le dan la paliza, qué Carmen se deja apuñalar o qué Tosca se tira de un castillo.