delaforce escribió:
En primer lugar, no hay tal publico "cautivo".
La programacion era conocida antes de renovar los abonos de la temporada, y los eventos que entraban en el abono de cada uno, tambien. A partir de alli, es decision particular renovar o no, o sacarse uno nuevo. pero el publico esta tan "cautivo" para la opera numero 1, como para la 9. Eso significa el sistema de abonos. Particularmente, no me gusta, no tengo ninguno, ni lo he tenidp nunca. A estas alturas, dudo que lo vaya a tener algun dia. Pero no es de recibo estar siempre quejandose de si A o B entra en el abono. Se toma la decision a principios de cada temporada, y se apechuga con los resultados, o no se saca el dichoso abono.
Me sitúo en las antípodas de su opinión.
Por supuesto que hay un público "cautivo", al que debiería respetar mucho más que un simple ajo y agua si a principio de año leiste y renovaste.
De no haber ese público cautivo, a las funciones del SF en el Arena, hubiesen ido usted y 90 o 100 más. No se engañe, porque además, sabe que es así, usted y todos. Sabe de sobra que si estas funciones salen a la venta de cero (como han hecho las de la Tosca, fuera todas ellas del abono anual, solo unas pocas se incluyen en los reducidos que agregan a mucha menos gente), la asistencia hubiera sido de risa, lo saben de sobra.
Ese colectivo de abonados, fijese qué curioso, es PRESCINDIBLE para una Tosca o cualquier título de repertorio convencional, no necesariamente tan popular. Sin embargo, qué curioso, es abosluta, total y contundentemente IMPRESCINDIBLE para las propuestas más innovadoras, ya que sin ese colectivo la demanda daría hasta risa.
Muchísimos abonados renovamos anualmente por razones personales que a veces sobrepasan o estan al margen de la pura compra de una entrada para un día o título concreto. Muchos no tenemos tiempo para estar buscando entradas para cada funcion y con la compra, nos ahorramos ese tiempo. Muchos de no tener un abono ya adquirido con antelación, terminaríamos no yendo a muchas funciones porque uno y una con dos hijos pequeños tenemos que montar una buena infraestructura cada vez que vamos a una función. Igual los más jovenes no saben de lo que hablo, pero ya les tocará cuando tengan "crianza" lidiar con eso

, y ya verán si es tan facilito de repente de un día para otro decidir ir o no a una función. Y también, muchos queremos conservar un buen sitio: yo si voy a la ópera, con lo que me cuesta tal infraestructura, o voy a un sitio cómodo y con visión, o no voy.
Por lo tanto, muchos queremos con esta renovación por el amor que tenemos a este género asegurarnos de partida poder disfrutar de él, y cuando lo hacemos, pensamos en lo más grande del género, en sus nombres propios emblemáticos o en títulos que como los que ha listado Tunner queremos ver (es curioso que siempre los defensores de estas tendencias saquen que sin ellas hay que volver a programar Traviata o Tosca, y hacen oidos sordos a que se les puede proponer 5 temporadas seguidas sin repetir ni un solo título y romper la demanda por ellos).
Por ello, cuando a ese colectivo que no elige lo que le toca, se le usa para ocupar butacas vacías que se sabe de antemano que vacías quedarían para determinados repertorios, pues cabrea, cabrea soberanamente y es muy, muy injusto.
Imagine un sistema de abonos en que cada abonado pudiera elegir 8 ó 9 títulos de una propuesta de 13 ó 14, y que entre esos 13 ó 14 uno de ellos es el SF y el resto son títulos de repertorio tradicional o de compositores emblemáticos del genero (y ninguno de ellos es ni Traviata, ni Tosca, ni Boheme, ni Rigoletto!!!!!!). Saben de sobra que SF sería con vasta diferencia el título que quedaría fuera mayoritariamente de las elecciones. Por ello, lo cascan dentro y encima ni te lo dejan devolver (aunque de eso, la verdad, me quejo poco, porque las devoluciones se traducen en dinero solo si el teatro es capaz de venderlas luego, y eso no hubiese pasado con ni media entrada devuelta del SF, así que ahí quejarse ahí por eso, en la práctica es gratis).
Ya hemos demostrado aquí, en este mismo foro, como no hay ninguna intención por parte de la gente defensora del repertorio más vanguardista en crear un teatro o abono "ad hoc" de tales títulos. Sin embargo, es aplaudida la misma iniciativa para temas como una temporada verista, una verdiana, romántica o belcantista. Eso es por algo, no es casual, y es perfectamente explicable: porque un repertorio necesita del aficionado del otro para que luego no se esté ante ridículas asistencias de las que mofarse, y el otro repertorio, no necesita de nadie para reventar taquillas y colgar el "sold out" en todas y cada una de las funciones.