delaforce escribió:
¿Qué "(casi) ningún título notable se ha perdido en el pasado"?. Más bien al contrario, se han perdido muchos, muchísimos. En este mismo Foro, puede usted echar un vistazo al hilo de "La otra ópera", o pensar en la cantidad de óperas barrocas que se han recuperado en las últimas décadas, o en el Rossini serio, o en los compositores de la "Entartete Musik"...
Por supuesto que ha habido y habrá óperas hermosas en el pasado. Sin ir más lejos me entristeció bastante que se cancelara recientemente la función de "Solimano" en el Festival de Música de Granada a la que pensaba acudir. Pero de ahí a que una institución como el Real tenga que apoyar una labor estrictamente musicológica va un trecho. Me parece magnífico que se rescaten, se graben convenientemente y hasta se difundan en la medida de lo posible. Mi coincidencia con Mortier es en su afirmación de que ninguna (o casi ninguna) ópera "redescubierta" en época reciente ha pasado a formar parte de ningún repertorio, ni pasado ni actual.
delaforce escribió:
Que la ópera es teatro, resulta evidente. Que la dimensión teatral sea 'tan importante (o más) que el nivel de las voces', es ya mucho más discutible. Desde luego, es una decisión estética, pero muchos, muchos aficionados piensan de manera opuesta. Lo que, en ningún caso, es de recibo es esa frase sobre la "carcoma", que es una falta de respeto, ni acierta usted en llamar al señor Mortier "visionario".
El término "carcoma" es duro, pero en una apasionada discusión estética no es más dañino que muchos otros que se vierten en sentido contrario. ¿No tienen derecho acaso los aficionados a patalear, abuchear y hasta insultar las generalmente estupendas propuestas de Calixto Bieito o Peter Konwitschny? Permita que otros las aplaudamos a rabiar, con palmas y renglones de texto. En todo caso entiendo y respeto que para usted la "dimensión teatral" no sea tan relevante como la "vocal". Para mí, hablando de ópera, no es así.
delaforce escribió:
la necesaria renovación de la ópera sólo puede venir desde la nueva creación, desde nuevas óperas, y desde la recuperación de un patrimonio musical de más de cuatrocientos años, que nos ha sido hurtado, en favor de la repetición ad nauseam de un número reducido de obras del pasado
Parcialmente también estoy de acuerdo con usted. Pero insisto en que para mí la renovación del género pasa por tres factores: la nueva creación -por descontado-, la apuesta por direcciones escénicas controvertidas y arriesgadas (sea en el sentido que sea) y el estudio del orgánico instrumental (tocar una ópera de Haydn o Mozart con la Sinfónica de Madrid y no con un conjunto barroco o con criterios históricamente documentados me parece, en los días que corren, un error de órdago).