Elvira escribió:
Me refería a la reputación de la Condesa, porque al Conde el arrepentimiento le dura un ratito. Pero la cuestión es que si nos han planteado una trama en la que están involucrados el Conde y la Condesa esa trama tiene que resolverse, en el contexto mozartiano no puede quedar en el aire. Es como el sexteto final de Don Giovanni, tiene que estar para que la ópera quede cerrada. Que luego guste más o menos ya es otra cosa.
Es que la obra trata de eso precisamente: del castigo del conde por parte de sus "inferiores": sus criados y su esposa. Leyendo la obra original queda muy claro, incluso en la ópera hay muchos detalles que lo indican, recordemos el aria de Figaro: si quereis bailar, señor condesito... que además repite después en el recitativo del acto II, delante de la propia Condesa: hay que burlar al Conde.
Si
Le marriage hubiera estado escrito igual que
Le barbiere, en tono de comedia desenfadada, lo natural hubiera sido terminar con la boda, es cierto; pero se trata de una obra muy diferente, política (recordar que Napoleón mismo dijo que era ya "la Revolución en acción"). De hecho, en la obra de teatro el acto IV, que es el de la Boda, ni tan siquiera termina con la Boda, sino con la escena en que Fígaro descubre a Barbarina (que aquí se llama Frasquita -Fanchette-) con el alfiler de Susana, lo que da una idea de lo secundario de los esponsales. No hay más que irse al título, que en realidad es La Loca Jornada, Las Bodas de Fígaro es un subtítulo (LA FOLLE JOURNÉE OU LE MARRIAGE DE FIGARO)
Aunque en la adaptación de la ópera rebaja el tono social, no es menos cierto que Mozart mismo tenía un gran rencor acumulado hacia la nobleza por la que había sido maltratado, y según Daponte fue él el que eligió la obra, por lo que hay que suponer que esta cuestión era la que más le interesaba (hay que pensar también que el Conde es el personaje de los protagonistas más desagradable, además de otorgarle solamente un aria, mientras fígaro tiene 3 y Condesa y Susana 2).