Nadie, creo, ha dicho que "todo" pase en la musica y el canto. Solamente lo "esencial".
Obviamente, nadie podia escuchar una grabacion antes de la invencion del fonografo, pero cantar operas, y arias, en salones, o sin version escenica, es algo tan antiguo como la opera.
Lo que resultaria ininteligible a un compositor o a un libretista italiano de la primera mitad del siglo XIX, por ejemplo, es que la puesta en escena tuviera una entidad propia, mas alla de ilustrar el libreto en consonancia con la musica.
Para las premieres de una opera, la puesta en escena era generalmente responsabilidad del libretista, que consultaba al compositor. En otros teatros, el "poeta" residente, generalmente se encargaba del tema escenico, y a veces se le anunciaba como "direttore della scena".
En cualquier caso, su trabajo era simplemente coordinar las entradas y salidas al escenario, y asegurarse que las indicaciones del libreto se seguian. Ni mas, ni menos. Evidentemente, muchos aficionados hoy en dia, echan de menos que el historicismo no se haya extendido a las puestas en escena.
Por ejemplo, Salvatore Cammarano, a quien conocemos como libretista, se encarga en Napoles de presentar una
Lucia di Lammermoor, y sus instrucciones escenicas, que se han conservado, se limitan a indicar donde se situa el coro, si Normanno entra por la derecha o la izquierda, si Edgardo recoje o no su capa, si se pone una silla para que se desmaye Lucia...
En Francia, por la misma epoca, se utilizan los 'Livrets de Mise en Scene', con instrucciones parecidas. Es mas, esas instrucciones estaban preparadas para que se siguieran siempre, en distintas representaciones de la misma opera, aunque fueran años despues unas de otras. Es decir, una especie de "partitura escenica". Logicamente, siempre era mas facil cambiar, en su caso, las posiciones y movimientos de los cantantes o el coro, que elaborar de cero unos nuevos decorados, o un nuevo vestuario.
En ningun caso, por supuesto, se establecia un 'concepto' que se impusiera como una especie de metatexto a la musica y el libreto, para trasladar, o intentar trasladar, al espectador algo distinto de lo que estos nos cuentan.
En definitiva, que los musicos, libretistas o aficionados del pasado entenderian perfectamente el concepto del cd, y lo abrazarian con fervor. Seguramente, les seria mucho mas dificil comprender la relevancia que se otorga a la puesta en escena en muchos teatros europeos en las ultimas decadas.