Ayer estuve en la función, el reparto era el de Zapata, Auyanet, Rodriguez y Domas.
La verdad, salí contento, porque "Luisa Fernanda" es una zarzuela que es siempre un placer de escucha, pero me supo a muchísimo menos de lo esperado. Sobre todo porque hay cosas que no entiendo, en especial dos.
1/ Estando como está el patio, no comprendo cómo se puede ser capaz de invertir en alquiler de pantallas led, que es un material prohibitivo de coste cuando solo se alquila una para un panel de resultados en un programa concurso der TV, no te cuento lo que ha podido costar el despliegue de pantallas led enormes que disponían en escena. Me imagino por dónde debe de andar la cifra y es hasta pecado hoy día decirla. Y más, cuando la utilidad que se dan a dichos led es tan escasa. Prácticamente hubiesen bastado un despliegue de dibujos de cartón piedra o sobre madera para obtener las mismas prestaciones, encima el ambiente creado sería más tradicional, más auténtico, más colorido, y pega mucho más en un teatro como el de la Zarzuela. Y encima el coste hubiese sido ni un 5% de lo que haya supuesto este invento de los led con el que se han matado mosquitos a cañonazos durante un mes para un resultado realmente escaso.
2/ "Luisa Fernanda" es el título de una zarzuela que contiene un personaje que se llama "Luisa Fernanda" pero que en realidad es como mucho, el cuarto en importancia de los que aparecen en escena. No tiene ni romanzas emblemáticas y si quitamos su duo con "Javier Moreno" (que además, en mi opinión, es el número más feo de toda la partitura), no tendría mayor importancia que el role de "Luis Nogales" y yo diría que por importancia y emblemático, hasta el role de "Saboyano" es más importante que el de ella. El hecho de que lleve el nombre de la obra se debe más a que es ella la causa de la dispota amorosa d elos dos verdaderos protagonistas que son el tenor y el barítono, con vasta diferencia. Es como si pensáramos que la protagonista de la "Traviata" es la hermana de "Alfredo Germont", que ni aparece pero es ella la que motiva todo lo que pasa y todo el drama. Siendo así, no puedo entender la contratación de Cristina Gallardo Domas para realizar este role, una soprano habitual en los principales teartros de ópera de todo el mundo en papeles importantes del repertorio italiano, y cuyo caché, también imagino es una barbaridad para emplearlo en la interpretación del role cuarto o quinto de esta zarzuela. No merece la pena para nada y menos teniendo en cuanta que nunca se encontró cómoda en escena con su interpretación, tanto en lo poco canoro que le compete (insisto, con tres notas solventa su papel) como en lo teatral, donde estaba totalmente preocupada en tratar de evitar que se reconociera su acento chileno, y su dicción era siempre rara, cursi, forzada y desde luego nada natural ni viva. Una pena, estamos hablando de una "Cio Cio San" fantástica, quizás solo mejorable en boca de la Cedolins; Domas es una cantante estupenda, pero en estas funciones y como Luisa Fernanda no pintaba nada. Seguramente a ella le haya salido a cuenta mucho el contrato, pero al "pitagorín" que se le haya ocurrido tal contratación, habría que despedirle por despilfarro inutil de recursos.
Una vez descritos los dos incomprensibles desatinos que me dejaron algo KO ayer, vamos con los aciertos. El principial es Juan Jesus Rodriguez, un "Vidal Hernando" ejemplar, poderoso, cantado con hermosura, brillantez, valentía. Da igual que en el principio del acto 3 se le notara un poco cansado ya, los dos actos previos fueron de parte suya una autentica exhibición. De ancho, largo, y alto, el mejor cantante de la noche y el público así lo tradujo, fue el que se llevó braveos. Yolanda Auyanet es una soprano solvente, digna, elegante trazo, una "duquesa Carolina" bien realizada y sin faltar a su compromiso interpretativo, no hay en ella un caudal vocal de asustar pero tampoco se echa de menos. Bien, depuradita.
Jose Manuel Zapata es un tenor mucho más capaz que lo que vimos ayer, que se queda muy lejos de sus posibilidades. El agudo nunca estuvo en su sitio, costaba llegar, la voz no corría, nunca se encontró con ella. Se ve que hay cantante, pero ayer desde luego, este estaba muy lejos. A Zapata le hemos visto una solvencia y facilidad en papeles monstruosamente complicados de cantar, y sorprende que ayer estuviera tan incómodo. Uno de los nombres propios del que más esperábamos ayer, y nos dejó con sabor amargo.
Es mejorable el "Saboyano" de Javier Alonso, pero quedó majo su canto. Bien el resto de comprimarios, destaquemos a Xavi Ribera como "Nogales".
Participativos coro y orquesta y dirección musical atenta y correcta de Cristóbal Soler.
El patinazo de los led de Olmos desluce todo lo que a partir de ahí pueda suceder con la dirección escenica de actores. Muy mejorable todo, y con medios de primera, llegar a un resultado de segunda, merece un reproche de cuarta.
Quedemonos pues con la labor en especial del protagonista REAL de la zarzuela que es "Vidal", por supuesto. Ahí sobresaliente. Ah, y por supuesto, con esa croqueta y cerveza en "Casa Manolo", para mi obligatoria cuando voy al teatro de la Zarzuela

Abrazos,