Hombre, desde luego hay una cosa muy cierta : en Madrid aplaudimos cada cosa... mismamente el Gérard de Vratogna... lo que pasa es que en Madrid no hay una tradición operística asociada a un gran teatro. He revisado las programaciones del Teatro de la Zarzuela desde 1964 y veo que aunque han habido grandes artistas, ni punto de comparación tiene con el que, de 1925 a 1997, tras el cierre del Real, ha sido el ÚNICO GRAN TEATRO DE ÓPERA en España que hay sido digno de llevar ese nombre : el Liceu (no desmerezco a Oviedo ni a Bilbao ni a otras ciudades, pero entendedme : me refiero a renombre internacional). Los repartos del Liceu siempre han tenido grandes voces, y el público ha tenido tradición ininterrumpida. Yo he oido en las transmisiones de ópera en RNE aplaudir un Boris Godunov más que lo que se aplaudió aquí.
Y bueno : yo sí me acuerdo oir un "qué coñazo" durante los descansos de una función de Götterdämmerung. O que una señora envisonada hiciera ademanes de aburrirse durante una de Siegfried. O ya hemos visto la espantada ante Lulu, perpetrada por un esnobista de tierras germánicas- y que me costó mi primera gran bronca, injustamente

en este foro-, que pese a sus dificultades y deshonras, en Londres tuvo una gran acogida, siendo éste un público -me refiero a la música de las óperas, no así a las voces, que ya sabemos las listas ridículas de la BBC- mejor preparado que el de Madrid.
Además que es como todo : desde el paraíso hasta la platea te encuentras gente que va a la ópera desde para oir música hasta a fardar de visón.
Aunque el público de Madrid ya ha tenido 14 años para pulirse, todavía sigue faltando tradición, eso es cierto, por desgracia, porque considero al Real como mi segunda casa. Porque la falta de un teatro de grandes voces y gran tradición que proporciona un teatro de fama internacional, de 1925 a 1997 ha hecho mucho daño a las generaciones actuales de aficionados que van al Real, pese al impagable y honorable esfuerzo que hizo el Teatro de la Zarzuela.