Carl Tunner escribió:
La Urmana es una Lady sin garra y con problemas en los extremos, que cada vez sufren más desgaste como comprobé en la Tosca de FLorencia en DIciembre, además de un vibrato cada vez más acentuado. Fiable, musical, con un centro aún bello y esmaltado, pero con eso no es suficiente en este papel. En La Scala la menearon.
Yo me quedo con la Gule. Voz torrencial con sonidones percutientes, dotes de actriz y un volcán en escena.
Si asiste a la representación de Bilbao, espero que nos dé su opinión y muy concretamente sobre Urmana, que aparece en condiciones muy diferentes. Quizás la clave la dé el maño que ha iniciado el hilo y es que el instrumento ha adelgazado brutalmente el centro habiéndose desplazado el material a los extremos. El agudo en forte suena más fácil y controlado, aunque escamoteó, sólo rozandolo, el agudo en piano que concluye su "una machia". El grave también sonó con solvencia. Quizás con todo ello la voz ha perdido alguna posibilidad de expresión y calor ( del que nunca ha estado sobrada ), pero se ha convertido en un instrumento homogéneo y bellísimo. Y, hoy en día, qué satisfacción produce un istrumento así de hermoso recorriendo la partitura con el mismo timbre y sin desfallecimiento alguno.
Lo contrario le ocurre a Stoyanov cuya voz se constriñe el el paso y se desvanece en timbre y volumen en el agudo, quizás por ensanchar el centro. A su favor que ese centro suena cálido y que que sabe cantar y frasear con expresividad.
Con un buen Banquo y un solvente Mc duff el aspecto puramente canoro es notable ( a menos que falle la memoria , el mejor conjunto de ese problemático ciclo Verdi ).
Claro que el director no es Mutti, pero a mí no me pareció terrible y en algunos momentos ( concertante del primer acto ) Verdi se paseó por el Euskalduna... Y ya era hora.
Lo que sí teñía todo de monotonía era la escena. No es ya que fuera fea, que era horrible, ni que fuera monótona, que era un plomo; es que ya ni se molestan a leer el libreto como ya han dicho en el hilo. Eccola, dicen refiriendose a la aparición de la Lady, que estaba desde el principio del acto alli junto a ellos... Terrible.
En conjunto, una función bastante disfrutable y que puere alcanzar el notable en las siguientes representaciones.