Gino escribió:
Mientras Mr. Spinoza sigue con su pataleta pueril, continuamos dando las claves del adverbio de marras.
¿Cantó alguna vez Nicolai Ghiaurov
como canta aquí Pinza, con esa
mezzavoce timbrada, tersa y nítida, esa gama de "sfumature" perfectamente apoyadas sobre el aliento y ese legato inquebrantable?
No. Cantó con su timbre magnífico (quizá dotado por la naturaleza de aun mejores cualidades que el de Pinza) dando más importancia a lucirlo en todo su espesor y color que a modularlo; principalmente porque no practicaba la emisión recogida que se lo habría permitido.
http://open.spotify.com/track/7dkTWuHAMTXLVea00TdPcBHay que ver, "mitomanías" aparte, lo que da de sí el jodío adverbio.
Insuperable lo de Pinza ahí, sencillamente. Con mitomanía o sin ella. Yo no tengo problemas con el término, porque digo y repito, sin complejos, que soy tifoso y mitómano, pero lo que es, es, aquí y en Estambul.
Ghiaurov, una grandísimo bajo que no se discute (habrá que seguir insistiendo), realiza una magnífica mezzavoce en el fragmento propuesto, pero lo de Pinza es una prodigiosa y acariciadora mezza voce constante, el juego de matices, de smorzature, el legato increíble, además de la emisión única, fácil, espontánea, de una morbidez y una articulación deslumbrante junto a un timbre bellísimo, igual de arriba a abajo, de una luz cegadora. Insuperable y punto.
¡¡¡Como es ese final "Ancoraaaaaaaa il cor" Para quitarse el sombrero.
Esto no es un diez, es un once.