Finalmente me decidí a verla, y fui ayer.
Hacía cuatro años que no veía un estreno,
desde El Viaje a Simorgh, en 2007; y dada la escpectación, tanto buena como mala, decidí ver este estreno absoluto.
Empecemos por la obra: en sí, tiene momentos musicales muy interesantes, en lo que entiendo que era el prólogo y el primer acto. El aria de Aisha en el mencionado acto tenía momentos muy bellos, y el xilófono y toda la percusión parecida a él, le daban en mi opinión el toque intimista. En el segundo acto me aburrí más, y los momentos que me parecían musicalmente interesantes serían dos ó tres, y no durarían ni un minuto cada uno, pero peor es nada. Me parece haber reconocido una melodía perteneciente a un motete de Tomás Luis de Victoria en una parte de este acto*. La verdad es que mi opinión general sobre esta obra es positiva ; es una obra que sin ser para tirar muchos cohetes, se deja oir. Y comparado con el otro estreno, el Viaje a Simorgh, se trata de una ópera de Wagner, tanto en lo musical como en lo argumental.
Y digo en lo argumental porque el libreto si bien en muchas ocasiones roza la carencia de sentido, tiene una base que puede seguirse :
Un compositor se deja la piel en la composición de una ópera de tintes apocalípticos, pero está dominado por su malvada mujer, quien además tiene los derechos intelectuales y económicos sobre su obra. Pero él se enamora de la soprano Aisha Djarou, quien es la soprano que cantará su ópera, que le ha sido impuesta por el gerente Gérard Musy. Éste y su amigo Xavi le proponen que cuente en su ópera con un androide humano. Finalmente, el compositor entra en coma y Musy, Xavi la esposa, y un periodista que ésta ha contratado intentan llevarlo al "almacén de despojos humanos", tras la representación de la ópera. Pero finalmente Aisha decide liberarlo.Sin embargo, al final todos aparecen atados, no sé si si la parte final trata sobre la representación de la ópera.
La parte escénica ha sido lo mejor de la noche, con ese libro que se abre y nos muestra la sala donde el compositor prepara su obra, y en la que hay muchos pájaros (¿alusión a Messiaen?), con esas proyecciones animadas del Infierno del Tríptico de las Delicias del Bosco. Y luego en la parte de abajo de la caja, se abre la escena en una sala muy sórdida, que yo entiendo que es el teatro de ópera de Musy. Al final en la sala hay un pájaro enorme de color rojo, mientras abajo, se representa la ópera del compositor. Por esto, yo sugeriría un título alternativo :
"Los pájaros en blanco"
En lo musical, la orquesta estuvo bien, con una buena prestación de Titus Engel, que le sacó buen sonido, pero como es una obra nueva, pues no puedo juzgar.
En cuanto a las voces, todas se dejaron oir muy bien por el teatro, pero la voz de Pilar Jurado no me gustó demasiado, pero tampoco me disgustó. Todos cumplieron, pero claro, como la mayoría de los cantantes no eran españoles se notaban sus problemas de dicción. ¿No podían haber contado con cantantes nacionales? La que más problemas tenía era la mujer del compositor, con un acentazo ruso. El mejor de la noche, pues Otto Katzameier, como el compositor, y bueno, Pilar Jurado.
Hubo protestas : al final del primer acto una señora gritó :¡Fuera!, que no me extrañaría que fuera la misma que durante los aplausos finales no dejaba de incordiar golpeando con sus muletas.
En conclusión : no me ha disgustado.