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[align=justify]El 4/febrero, casi cinco años después (NOTA 1), volvieron mis huesos al Liceo. Y volví muy consciente de lo que buscaba. Y lo que buscaba no era el título (NOTA 2), sino una noche de ópera … de las del XIX: cuando la ópera era el espectáculo por excelencia y cuando las primadonne eran los ídolos de masas (NOTA 3).
Y acerté. Teatro lleno, con público entregado. Nunca hasta la fecha había podido vivir la experiencia de bravear sin cortapisa (NOTA 4) y de aplaudir hasta la dislocación de metacarpos haciendo caso omiso de las luces encendidas y obligando a los artistas a repetir saludos, junto a medio centenar de tifosi, lienzo de la Diva incluido.
¿Justificado el delirio? Sí, y cien veces sí. Está claro que doña Edita en el Liceo es intocable. Y también está claro que no fue una función perfecta. Que si el centro-grave de la Gruberova, que si la inadecuación estilística de la Garanca, que si Colombara carece de rotundidad, que si el batutero era un soso, que si los cuervos, que si las toses de los impresentables de siempre, …
¿Y qué? Solamente el “ al dolce guidami” ya mereció el triple de las ovaciones, y en esto no exagero (léanse la descripción de Tunner, porque la ha clavado). Y doña Edita estuvo a grandísimo nivel en otros muchos momentos. Por otra parte, no fue sólo la Grube: la Garanca es una fuera de serie (qué mujer, qué voz, qué espalda ... me’namorao) con una voz de oro puro. Me quedo sin calificativos (estratosférico, galáctico, trinitotroluénico, himaláyico, …) para el dúo de ambas divas (una en potencia y otra en acto). Bros, sobresaliente, con estilo y línea de canto impecables. Y Colombara, pese a su emisión bicolor y su timbre de caña, delineó con claridad las agilidades del papel (NOTA 5). Me gustó la dirección de actores y el vestuario/estilismo.
Ya lo he comentado en alguna otra ocasión: yo voy a la ópera a disfrutar, no a analizar. Desde luego que detecto lo negativo, pero acabo minimizándolo y quedándome con lo positivo. A veces lo positivo es poco, así que, ... aplausos corteses y a casa. Pero en estas Bolenas, lo positivo es muchísimo. Y es que estas Bolenas son para disfrutar, para dejarse arrastrar, para dar gracias al Ente Superior que Ustedes elijan por haber podido estar allí.
Ya lo dice el anuncio: avión a Barcelona, x euros; hotel, x euros; entrada, x euros; avión de vuelta a casa, x euros. Presenciar cómo Edita Gruberova detenía el tiempo, NO TIENE PRECIO.
Un saludo a todos.
NOTA 1: Abril de 2006, primer reparto de “Die Tote Stadt”. Gloriosa producción, … y menos de tres cuartos de entrada. Magnífica función desde platea con entradita de 9 euros.
NOTA 2: El título me era desconocido y no me atraía en absoluto. Es más, mi primera audición y repaso de la obra fue a raíz de publicar mr. Tunner publicó su “opera del mes”.
NOTA 3: Después lo fue el cine, …y ahora el fútbol. De Giuditta Pasta a CR7.
NOTA 4: modalidad alargada: braaaaAAaaaavaaaaaaaaAAAAAaaa, con la v casi inapreciable. Eso sí: canónicamente impostado.
NOTA 5:¿Cómo quieren Ustedes que el pobre Colombara se centrase en el canto con la Garanca metiéndole mano?[/align]
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