A ver, el personaje tal y como Verdi lo entendía es una mujer con un temperamento muy fuerte que pivota (y se debate) entre dos grandes pasiones como son el amor por su "hijo" y el amor por su madre a la que necesita vengar. De acuerdo contigo en que ambas pasiones tienen que expresarse, pero cuidado con dibujar demasiados "matices" o se nos quedará el personaje difuminado.
De hecho, una de las primeras cosas que Verdi le reprocha a Cammarano en su correspondencia antes de que falleciera el libretista es precisamente que había desvirtuado el drama español original donde estas pasiones ardían en este personaje con toda su potencia. ("... e che sopratutto Azucena non conservi il suo carattere strano e nuovo: parmi che le due grandi passioni di questa donna, amor filiale e amor materno, non vi siano più in tutta la loro potenza").
Así que, siguiendo con tu metáfora de antes, pintar con brocha gorda no, pero no se puede elegir una paleta de colores pastel, porque si no, el personaje se difumina y se pierde toda su fuerza. Hay que pintarlo con colores básicos, muy muy intensos. Es lo que Verdi quería, al margen de cuáles sean nuestros gustos personales o actuales, ahora que somos más "posmodernos"

.
A mí, temperamentos aparte que puedan ayudar o todo lo contrario a construir este personaje en concreto, lo que me gustaría resaltar como maestría de la Barbieri y algo que me parece muy en consonancia con lo que decías cuando planteabas todo este hilo, es que es importante que
un cantante que comprende y asume la personalidad de un rol, te lo cante todo coherentemente con ese "concepto", al margen de detalles puntuales que lo enriquezcan (que también estarán en la Barbieri en cierta medida, cómo no, yo he citado lo de la
voce cupa en el segundo "strana pietà" que no está en partitura, pero encaja perfecto con el cambio de notas, puestos a buscar seguro que hay más), pero en fin, que no era esto de lo que hablábamos cuando proponías la tesis de "concepto".
Volviendo a una cosa que yo considero importantísima y que encaja al 100% con tu idea de concepto es que el "recitar cantando" no se restrinja únicamente a las partes de recitativo y que en cambio, en los números más cantabiles, el cantante te cante para luego volver a concentrarse en la recitación cuando vuelva el recitativo. Eso nos puede valer para el barroco si queremos, pero en estas obras donde esos números tienen un valor más "trascendente" si se quiere expresar así, es importante que el recitar cantando se consiga también en las partes más cantadas.
Dejo cuatro ejemplos de "Stride la vampa", incluyendo el que ya puse de la Barbieri. Los hay mejor y peor cantados, pero yo pediría que intentásemos ver en cuál o cuáles de ellos se está recitando a la vez que cantando y en cuáles otros se canta maravillosamente e incluso se comienza con muy buena intención a darle el sentido lúgubre y siniestro que la canción tiene pero se termina abandonándose al canto y al ternario que Verdi compuso
(como diría uno que yo me sé, siempre tenía que meter un chuntata
), pero no para que se percibiera como tal ternario, sino como vehículo del crepitar de una emoción o la creación de un ambiente emocional o como queramos llamarlo.
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[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=EggGOr3M8No&feature=related[/youtube]
[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=kPPNd2uFxtg&feature=related[/youtube]
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Luego me dicen si lo que hace Barbieri no tiene mérito o es simplemente fruto de un temperamento vocal.