Batallere escribió:
Quiero volver a hacerlo, aunque sea como forma de reivindicación de la presencia de otros estilos, autores y épocas diferentes en la temporada de ABAO. Parece que ésta es una reivindicación general. Todos decimos que queremos algo más que Tutto Verdi, Donizetti, Bellini … o incluso Wagner.
Aunque luego, llama la atención el escaso interés que mostramos cuando esto se produce. Para la última representación de Susannah había el sábado a la venta más de 500 localidades, más de un 20% del aforo del Euskalduna; siendo, por cierto, las entradas más caras, las más vendidas.
No nos engañemos. Hay un sector del público bilbaíno que reivindica/mos una apertura de las miras de la ABAO que, de hecho, se va produciendo a cuentagotas y que en los últimos veine años ha dado sus frutos... relativos. Y digo relativos porque en las últimas dos décadas se nos han presentado como novedades absolutas -además de otros títulos que luego comentaré-
Fidelio,
Die Zauberflöte,
Cosí fan tutte,
Der Rosenkavalier,
Elektra,
Salome,
Der Ring das Nibelungen,
Il matrimonio segreto, etc.
Luego se han dado títulos "modernos" como
Jenufa,
Peter Grimes,
Billy Budd,
Susannah,
Zigor,
Dialogues des carmelites,... Y quiero decir que en la inmensa mayoría de estos casos estos títulos se han dado una ÚNICA vez, como si con ello cumplieramos
per saecula saeculorum.
El tercer grupo de novedades viene impusto por el proyecto Tutto Verdi, que nos permitirá ecuchar auténticas rarezas del compositor italiano, además de -¡una vez más!- los título de siempre.
Quiero decir con todo esto que el retraso de la ABAO, de la ópera en Bilbao es tan, tan, tan grande despues de cuarenta o cincuenta años escuchando
exclusivamente treinta títulos que aun persiste un sectorinmovilista muy grande, con una actitud contraria a cualquier movimiento, por ligero que sea, y que se plasma en la ausencia casi
militante de propuestas como
Susannah.
Son esos que recuerdan al
Werther con Kraus, a Bergonzi en Verdi, a Corelli en
Tosca, al joven Pavarotti o la joven Caballé o el joven Domingo o el joven Carreras (porque todos estos, cuando eran muy famosos, con la excepción de Alfredo Kraus, nunca volvían) y viven mirando al pasado obviando que en esa época la ABAO, a función única por título, era un coto cerrado a la élite económica, política y social del Gran Bilbao.
Si a eso añadimos que la afición a la ópera en Bilbao es la que es...