Gruveroviano: lo de robar el oro, Alberich lo hace segundos después de que las Hijas del Rin se cachondeen de el. Nada tiene que ver la renuncia al amor en el Prólogo hasta la tercera jornada.
Si te referías al plan de engendrar a Hagen, la motivación no tiene nada que ver con las ondinas, sino con el deseo de recuperar el anillo y (ahora sí) de vengarse de Wotan.
Y ahora, voy a romper una lanza a favor de las Hijas del Rin: Woglinde, Wellgunde y Flosshilde:
Que si son unas putas, que si son unas calientafalos, que si etc. etc. Pobrecitas mías. Como tendemos a proyectar "otras cosas" en vez de ver la simple realidad.
Las Hijas del Rin, como el pájaro del bosque, son criaturas naturales, no corrompidas por los seres humanos. Para ellas el oro (otro elemento natural, susceptible de ser manipulado por el ser humano, y perder su inocencia) es simplemente un juguete que ilumina con luz dorada-rojiza el fondo de las aguas al amanecer. Su erotismo es sano , natural, no contaminado (el de las Hijas, no el del oro). Y que cada uno interprete esto como quera, aunque creo que está claro lo que quiero decir. Son los hombres y mujeres de mirada sucia (como diría Resines), Alberich, Fricka, incluso nosotros mismos, los que critican y rechazan por "peligrosa" esa actitud inocente y ese estado natural, que sólo busca el goze sin buscar compromisos personales, institucionales ni económicos y sin pedir nada a cambio. Ahí estan las escandalizadas palabras de la "institucional" Fricka. O la arrogancia de Wotan hacia ellas, despreciándolas.
Cuando el oro vuelve a las Hijas del Rin, en realidad lo único que ganan es el juguete, el espejo donde el sol se refleja en las aguas (primera escena del acto tercero del Ocaso). no ganan dinero, ni riqueza, ni nada por el estilo.
Por tanto, esta frase de angelparsifal está fuera de lugar: "Mire por donde, las putas esas se quedan al final de la obra con el botín". Ni son putas, ni han participado activamente en la trama para recuperar el oro.