pucciniana escribió:
Ayer la ví en el cine, y la verdad es que la escenografía no deja disfrutar de la música, los 3 cantantes principales me gustaron, a Schrott lo sacaba yo de toro en vez de Escamillo, y los demás dignos de el pequeño teatro de aquí, pero no del Liceu...
Viendo óperas así, me reafirmo en que no sería cantante de ópera hoy en día...para cantar Carmen hay que ponerse en sostén y enseñarlo tó?

Pues
sin en cambio a mí y a una amiga mía nos encantó
Vimos la ópera gracias a un proyecto del Liceu llamado Òpera Oberta que consiste en proyectar cinco óperas (bueno, seis este año) en el seno de la asignatura Introducción a la ópera. Ayer fue la priemra sesión, y salvo que en el Acto I los subtítulos permanecían ni medio segundo y que se cortó la conexión a principios del Acto II... El resto fue bien, y se oía y veía muy bien. Solo que, al final del Acto III, mientras Micaela le decía a Don José que su madre se moría, nos aparecieron subtítulos del principio del Acto IV ("¡Naranjas y abanicos!

)
La puesta en escena, excepto algún detalle molesto, como la paliza que le meten a Zúñiga, golpeándole contra el coche mientras Carmen intenta, sin éxito, hacerse oír con
la liberté. Me chirrío bastante el quinteto, en el que Remendado y Dancairo amenazan a Carmen si no les ayuda. El resto me pareció muy divertido, con ese ambiente de cutrerío y los chándales chonis: perfecto para una ópera cómica (me reí mucho con el
contrabando). El Toro de Osborne me pareció fascinante, y muy bien aprovechado, sobre todo en el preludio del Acto IV. Aunque el mejor momento de la noche, sin duda, fue Schrott (¿o era un figurante?) dando pases de torero desnudo
La dirección musical me gustó bastante, aunque se me hizo un tanto superficial. Desconcertante la cantidad de cortes que le hicierona la partitura
Respecto a los cantantes, muy mal la Carmen (Béatrice Uria-Monzon), con unos graves seudocamioneriles, y una capacidad para el agudo nula (he borrado de mi mente lo que sucedió al final de la seguidilla). Línea de canto inexistentes, no olía la homogeneidad de registros. Vamos, igualita que la Garanca.
Alagna cantó muy bien el Don José, a pesar de que el agudo no es lo que era, pues sonaba abierto y gritadete. Consiguió momentos de gran belleza, como el dúo con Micaela (y eso que el agudo final lo dio en falsete). Impresionante su dúo final: el corazón en un puño.
Además de que querría llegar a su edad con ese cuerpo y esa agilidad...
Marina Poplavskaya no me entusiasmó nada como Micaela, a pesar de tener una voz bella, el agudo no estaba en condiciones, y la encontré irregular. Sin embargo, como tengo entendido que estaba enferma, no creo que se la pueda juzgar por ello.
Yo iba con mucho miedo al Escamillo de Erwin Schrott, después de su
horrendo Figaro en Londres. Pero quizá por eso, me gustó; mejor de lo que me esperaba. La voz suena baritonal, aunque con mucho apuro en el grave (¿y este señor dice ser bajo-barítono?). Ningún estilista del canto, pero al menos, un timbre agradable, no los típicos ladridos a los que estamos acostumbrados. Aunque sin duda, lo mejor de Schrott es esa forma chulesca de moverse en el escenario (me dieron ganas de llevármelo a casa) y que está mubueno
Y eso es todo: mis apreciaciones claro, no son tan válidas como si lo hubiera visto en vivo (aunque creo que podré opinar de la puesta en escena mejor que los de visión nula

). Por lo demás, disfruté mucho anoche. La próxima, Lulu de Alban Berg. A ver cómo responde el público universitario al dodecafonismo
