delaforce escribió:
El de que la ópera, como género, implique un tratamiento de la voz sin amplificar. Algo a todas luces absurdo,
Hay según estudios más de 800.000 obras dentro del género operístico, más del 99,998% de las mismas se han pensado para cantarse con voz natural y ahora resulta que no es un elemento distintivo.
Que haya compositores que tengan otra idea de lo que es la ópera no quiere decir que tengan razón ni que tengan que imponer sus criterios. Tendrán que convencer primero a intérpretes, directores artísticos y aficionados.
Si vamos hoy a un restaurante es muy probable que en la carta leamos tortilla de patatas y cuando nos la sirvan nos demos cuenta que está hecha con esa guarrada de huevos pasteurizados llamados también huevina. Aunque el Chef insista en que es una tortilla de patatas, se esté extendiendo su uso y gente "trague" nunca mejor dicho, en mi opinión y la de otros muchos, eso no es una tortilla de patatas.
Pues bien, para mi y para otros muchos, en la ópera, los huevos de la tortilla es la voz. Tratada como se ha hecho siempre, sin artificios.
Esta encuesta es sobre gustos. La primera opción es para aquellas personas que piensen que el micrófono puede ayudar a la ópera en todo el repertorio. Y tiene cierta lógica, ya que si no oímos las voces tampoco ganamos nada. Todas las opciones me parecen respetables, sólo un forero ha indicado estar de acuerdo con esta opción. Pero si se piensa que esta práctica no está dispuesta a favorecerla nadie, entonces es que se desconoce absolutamente el mundo de la ópera por dentro.
En varios de los teatros más prestigiosos del mundo, entre ellos la Scala, se amplifica la voz. Hasta ahora es sólo un refuerzo apenas perceptible, pero nadie nos asegura que no vaya a más en el futuro. En el Met se hicieron encuestas al respecto, por lo tanto no es un debate inapropiado. En el Liceu se ha amplificado en numerosas ocasiones. En el Real se amplifica con regularidad a algunos instrumentos de la orquesta y en un Britten se amplificó completamente a un cantante. No hablo del Chenier porque me creo que esa amplificación fue un accidente, además de que era descaradísima y muy mal hecha. Ya me estuvieron explicando exactamente el problema y fue por un fallo en un mezclador de sonido nuevo.
En una cena con cantantes salió este tema y uno de ellos se indignó muchísimo. Dijo que no se preparaban para que les amplificaran. El cantante era además Mironov, que no tiene especialmente una voz muy potente.
El segundo debate está mucho más igualado. Muchos aficionados estan en contra de ir a un teatro de ópera a escuchar voces amplificadas y mucho menos a admitir con normalidad que ahora la tendendia del género sea esa. Si acabamos siendo minoría pues nos tendremos que resignar, pero mientras tanto esperamos seguir escuchando voces en su emisión natural y que las "óperas" compuestas para voces amplificadas sea algo realmente residual, en vez del nuevo camino glorioso del género.