Fecha actual 25 Sep 2026 1:07

Todos los horarios son UTC + 1 hora [ DST ]




Nuevo tema Responder al tema  [ 573 mensajes ]  Ir a página Anterior  1 ... 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30 ... 39  Siguiente
Autor Mensaje
 Asunto:
NotaPublicado: 27 Sep 2010 21:11 
Desconectado
currante de base
Avatar de Usuario

Registrado: 05 Abr 2009 13:15
Mensajes: 3284
Ubicación: ...in meinem Lied
Acabo de escuchar el Kyrie.
Pues sí. Una maravilla!

_________________
“¡La vida es una sucesión de casualidades, y nada es verdad! Sólo la muerte” Gonzalo Arango


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto:
NotaPublicado: 27 Sep 2010 21:50 
Desconectado
Div@
Div@
Avatar de Usuario

Registrado: 12 Oct 2009 3:47
Mensajes: 3176
Ubicación: En el valle de Sorec
Genial elección Anje. Me encanta ese Requiem.

_________________
Nein, der Mond ist wie der Mond,
das ist alles.
Wir wollen hineingehn.


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto:
NotaPublicado: 28 Sep 2010 20:31 
Desconectado
Clonador de barítonos
Avatar de Usuario

Registrado: 13 May 2009 16:46
Mensajes: 2352
Ubicación: Entre currywurst y dönner kebab
Graduale y Dies irae

I. Introitus et Kyrie
II. Graduale
III. Dies irae

IV. Offertorium
V. Sanctus
VI. Pie Jesu
VII. Agnus Dei

<table>
<tr><td width="250">Graduale
Requiem æternam dona eis, Domine:
et lux perpetua luceat eis.
In memoria æterna erit justus,
ab auditione mala non timebit.


Dies irae
Dies iræ! dies illa
solvet sæclum in favilla:
teste David cum Sibylla!

Quantus tremor est futurus,
quando iudex est venturus,
cuncta stricte discussurus!

Tuba mirum spargens sonum
per sepulcra regionum,
coget omnes ante thronum.

Mors stupebit et Natura,
cum resurget creatura,
judicanti responsura.

Liber scriptus proferetur,
in quo totum continetur,
unde Mundus iudicetur.

Judex ergo cum sedebit,
quidquid latet apparebit,
nil inultum remanebit.

Quid sum miser tunc dicturus?
Quem patronum rogaturus,
cum vix iustus sit securus?

Rex tremendæ majestatis,
qui salvandos salvas gratis,
salva me, fons pietatis.

Recordare, Jesu pie,
quod sum causa tuæ viæ;
ne me perdas illa die.

Quærens me, sedisti lassus,
redemisti crucem passus,
tantus labor non sit cassus.

Juste Judex ultionis,
donum fac remissionis
ante diem rationis.

Ingemisco, tamquam reus,
culpa rubet vultus meus,
supplicanti parce Deus.

Qui Mariam absolvisti,
et latronem exaudisti,
mihi quoque spem dedisti.

Preces meæ non sunt dignæ,
sed tu bonus fac benigne,
ne perenni cremer igne.

Inter oves locum præsta,
et ab hædis me sequestra,
statuens in parte dextra.

Confutatis maledictis,
flammis acribus addictis,
voca me cum benedictis.

Oro supplex et acclinis,
cor contritum quasi cinis,
gere curam mei finis.

Lacrimosa dies illa,
qua resurget ex favilla
iudicandus homo reus.
Huic ergo parce, Deus.

Pie Jesu Domine,
dona eis requiem.

Amen.
</td><td width="250">
Dales, Señor, el eterno descanso, y que la luz perpetua los ilumine.
El justo quedará en el recuerdo eterno y no temerá rumores perversos.



Día de la ira, aquel día
en que los siglos se reduzcan a cenizas;
como testigos el rey David y la Sibila.

¡Cuánto terror habrá en el futuro
cuando el juez haya de venir
a juzgar todo estrictamente!

La trompeta, esparciendo un sonido admirable por los sepulcros de todos los reinos reunirá a todos ante el trono.

La muerte y la Naturaleza se asombrarán, cuando resucite la criatura
para que responda ante su juez.

Aparecerá el libro escrito
en que se contiene todo
y con el que se juzgará al mundo.

Así, cuando el juez se siente
lo escondido se mostrará
y no habrá nada sin castigo.

¿Qué diré yo entonces, pobre de mí?
¿A qué protector rogaré
cuando ni los justos estén seguros?

Rey de tremenda majestad tú que, salvas gratuitamente a los que hay que salvar, sálvame, fuente de piedad.

Acuérdate, piadoso Jesús
de que soy la causa de tu calvario;
no me pierdas en este día.

Buscándome, te sentaste agotado
me redimiste sufriendo en la cruz
no sean vanos tantos trabajos.

Justo juez de venganza
concédeme el regalo del perdón
antes del día del juicio.

Grito, como un reo;
la culpa enrojece mi rostro.
Perdona, señor, a este suplicante.

Tú, que absolviste a Magdalena
y escuchaste la súplica del ladrón,
me diste a mí también esperanza.

Mis plegarias no son dignas,
pero tú, al ser bueno, actúa con bondad
para que no arda en el fuego eterno.

Colócame entre tu rebaño
y sepárame de los machos cabríos
situándome a tu derecha.

Tras confundir a los malditos
arrojados a las llamas voraces
hazme llamar entre los benditos.

Te lo ruego, suplicante y de rodillas,
el corazón acongojado, casi hecho cenizas: hazte cargo de mi destino.

Día de lágrimas será aquel renombrado
en que resucitará, del polvo
para el juicio, el hombre culpable.
A ese, pues, perdónalo, oh Dios.

Señor de piedad, Jesús,
concédeles el descanso.

Amén.
</td></tr>
</table>

<embed wmode="transparent" height="28" width="500" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" src="http://www.divshare.com/flash/audio_embed?data=YTo2OntzOjU6ImFwaUlkIjtzOjE6IjQiO3M6NjoiZmlsZUlkIjtpOjEyNjgwMzQ1O3M6NDoiY29kZSI7czoxMjoiMTI2ODAzNDUtNDdjIjtzOjY6InVzZXJJZCI7aToxNTM4OTYwO3M6MTI6ImV4dGVybmFsQ2FsbCI7aToxO3M6NDoidGltZSI7aToxMjg1Njk4NjkzO30=&autoplay=default"></embed>

El principio del Graduale es un melancólico descenso de violas, una especie de vals lento al que se unen segundas violas, chelo, contrabajo. Voz: tenores y sopranos, tenores que imitan a las violas, bajos y contraltos en canon. La melodía se funde, desaparece y resurge; sopranos y tenores luchan por salmodiar in memoria aeterna, erit justus, erit justus y el olear de voces graves se vuelve compás insistente hasta enterrar la música. Silencio. Hablan las altos, conducen al resto del coro, “No temerá rumores perversos”, crescendo, y al final de esa terrible palabra, timebit, el bajo asciende un semitono: es el miedo, desaparece. El coro susurra de nuevo mala non timebit. Y se hace la luz.

¡
Attacca Dies irae! Cinco estruendos de viento metal, ¡trompetas del día del juicio! ¡¡TRUENO!! Aparecen las cuerdas: violines y violas rasgan los arcos como un lejano vendaval, chelos y contrabajos marcan el tiempo con golpes secos y nerviosos. Coro temeroso, un rumor: “Día de la ira, día en que los siglos se reducen a cenizas”. El vendaval se acerca, la orquesta se vuelve torbellino de fuego y brasa. Estallan las trompetas, ¡tuba mirum spargens sonum! clama al unísono. Llama a todos, vivos y difuntos, ante el estricto juez.
El cuerno se queda solo, piano y desaparece. Un amable arpegio de violines y violas revive al coro.
Staccato, estupefacto como la misma muerte, no puede articular palabra y solo al mencionar la natura, el viento madera se vuelve esa vida que resurge, aparece el juez, y es como si se anticipasen las promesas de la alegre fuga del ofertorio. El torbellino vuelve a la orquesta, pero esta vez parece más amable, va y viene, llega al fortísimo y baja al piano, así hasta tres veces. Pero es una calma engañosa, que se quiebra cuando ni los justos pueden sentirse seguros, truena y aparece entre trompetas el rey de terrible majestad, ante el cual solo cabe clamar: ¡Tú, que salvas sin pedir nada a cambio! Sálvame, sálvame. Desaparece la orquesta y las sopranos atacan el sol natural en pianísimo: el coro se deshace en una súplica como de ángeles.
Tímido y entrecortado descenso de violines primeros. Contestan, una octava por debajo, los violines segundos. Atmósfera camerística, son los solos.
Recordare, cantan sopranos y altos: muchas voces que parecen una sola y una sencilla melodía. Solo de tenores. Es el corazón de cada hombre, de cada mujer. Sopranos y altos. Solo de bajos. Entran de nuevo las mujeres, y las violas se incorporan a las juegos de violines. La oración se vuelve angustia en el primer divisi. Hombres, y la desesperación va en aumento, divisi, se restablece el coro en pianísimo nervioso. Trompetas, fagots, clarinetes, oboes; corno, trombones y semicorcheas furiosas en las cuerdas. El bajo, que da la entrada del confutatis queda casi ahogado por la orquesta: se hace el tumulto de entradas, imitaciones entre bajos y sopranos, entre tenores y altos, tratando de sobresalir entre ellos, hasta agotarse y convertirse todos en silencio. Reaparece el tema de salvación, esta vez como voca me, para morir prematuramente, y en lugar de acompañamiento de violines, suenan como un murmullo: los cornos en piano que son como los latidos del corazón, de ese corazón contrito, hecho casi cenizas. Los tenores guían al coro hacia el eterno ritardando de Lacrimosa y el bajo, al tercer envite, se hunde lentamente mientras la orquesta despega con las alas de la tristeza. Un golpe al principio de la frase, y vuelta al piano; una armonía que te ahoga: La parte más difícil de cantar. Cada sílaba se vuelve un golpe, hasta llegar hasta la última, apenas pronunciada. Quedan dos versos, y cuando el coro alcanza al Pie Jesu, tan solo puede susurrarlo, mientras oye a la cuerda en su impertérrita ondulación. Pero el oboe y fagot, con su sol-mi-do, parecen darnos un respiro: se acerca el final. Dona eis comienza tímido, pero se crece, se hincha orgulloso para huir asustadizo al humillante toque de trombón que te devuelve al piano.
Amén, en un último esfuerzo: una nota en piano que se abre hasta el fortísimo; segundo desgarrador, y el tercero, que es solo una sombra. Latidos de cuerda para el final de un terrible
Dies irae.

_________________
Imagen


Última edición por Anjemmaat el 29 Sep 2010 18:24, editado 2 veces en total

Arriba
 Perfil  
 
 Asunto:
NotaPublicado: 28 Sep 2010 20:35 
Desconectado
Clonador de barítonos
Avatar de Usuario

Registrado: 13 May 2009 16:46
Mensajes: 2352
Ubicación: Entre currywurst y dönner kebab
Y por si me preguntáis por qué ha arrejuntado Graduale y Dies irae, en la partitura orquestal de la Edition Peters, dice que el ataque del Dies Irae debe ser seguido, sin pausa. (Supongo que en el Réquiem tridentino el Gradual y la Sequencia iban juntas). Personalmente, a mí me encanta el efecto.

Espero que os guste esta parte ;)

_________________
Imagen


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto:
NotaPublicado: 28 Sep 2010 21:57 
Desconectado
Div@
Div@
Avatar de Usuario

Registrado: 12 Ene 2010 18:39
Mensajes: 1806
Ubicación: Zaragoza
¡Y tanto! Ha sido maravilloso dejarse conducir por los senderos que nos trazas con tu estupenda exposición. Un fragmento al que yo seguramente no hubiera prestado mucha atención se ha convertido en lo mejor que me ha sucedido hoy.

Mientras escuchaba ambos fragmentos, estas imágenes tuyas me han parecido especialmente logradas:

Anjemmaat escribió:
una especie de vals lento
el olear de voces graves
violines y violas rasgan los arcos como un lejano vendaval
Atmósfera camerística
la cuerda en su impertérrita ondulación
y el tercero, que es solo una sombra.


En cambio, aquí
Anjemmaat escribió:
al humillante toque de trombón

manifiesto una pequeña discrepancia. No he parecido para tanto lo del trombón.

En cambio, el gong sí. El gong ha sonado en todo su esplendor, causándome una gran sorpresa.

Y ahora, a esperar otras 24 horas para seguir disfrutando.


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto:
NotaPublicado: 29 Sep 2010 0:14 
Desconectado
Clonador de barítonos
Avatar de Usuario

Registrado: 13 May 2009 16:46
Mensajes: 2352
Ubicación: Entre currywurst y dönner kebab
Yo también tengo derecho a que se me vaya la olla. Lo escribí todo el Dies irae de un tirón, y conforme más avanzaba, más exaltado me ponía. Y claro, luego pasa lo que pasa, que empiezo a decir tonterías :lol:

Muchas gracias por tus comentarios, se agradece que me lea al menos una persona :D

_________________
Imagen


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto:
NotaPublicado: 29 Sep 2010 8:16 
Desconectado
currante de base
Avatar de Usuario

Registrado: 05 Abr 2009 13:15
Mensajes: 3284
Ubicación: ...in meinem Lied
Gracias por lo de la olla. Di que sí!! Más emociones!
Con trovadores aflautados o misas de requiem . Sí señor.
Ahora mismo me pongo a escuchar esa segunda parte. Amén!!
Se me presenta toda mi infancia católica... que tuvo su no sé qué. Al menos en cultura de música sacra de este tipo.

_________________
“¡La vida es una sucesión de casualidades, y nada es verdad! Sólo la muerte” Gonzalo Arango


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto:
NotaPublicado: 29 Sep 2010 13:46 
Desconectado
Solista
Solista
Avatar de Usuario

Registrado: 11 Ago 2009 16:23
Mensajes: 615
Ubicación: Ennuyeux, en écoutant Rameau
Precisamente ayer estaba escuchando este Réquiem, en la reciente compilación de Muti:

Imagen

y me he quedado muy impresionado con la calidad de la música litúrgica de Cherubini, de la que conocía poca cosa. Estupenda elección, Anjemmaat.

_________________
Che non men che saper dubbiar m´aggrada


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto:
NotaPublicado: 29 Sep 2010 16:02 
Desconectado
Div@
Div@
Avatar de Usuario

Registrado: 30 Oct 2008 19:23
Mensajes: 2500
Ubicación: Burgos.
Me encanta la música fúnebre y esta obra de Cherubini me parece muy interesante (no la conocía aún). Me gusta más el primer movimiento (Introitus et Kyrie), se acerca más al ideal que tengo del "Requiem": un reflejo sosegado de la muerte.

Gracias por la propuesta, Anjemmaat.

_________________
Anche l' idea muor, tu non muori giammai,
tu, l' Eterna canzon!


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto:
NotaPublicado: 30 Sep 2010 0:10 
Desconectado
Clonador de barítonos
Avatar de Usuario

Registrado: 13 May 2009 16:46
Mensajes: 2352
Ubicación: Entre currywurst y dönner kebab
Offertorium

I. Introitus et Kyrie
II. Graduale
III. Dies irae
IV. Offertorium
V. Sanctus
VI. Pie Jesu
VII. Agnus Dei

<table>
<tr><td width="280">Domine Jesu Christe, Rex gloriæ,
libera animas omnium fidelium defunctorum
de pœnis inferni et de profundo lacu.
Libera eas de ore leonis,
ne absorbeat eas tartarus,
ne cadant in obscurum;
sed signifer sanctus Michæl
repræsentet eas in lucem sanctam,
quam olim Abrahæ promisisti
et semini ejus.

Hostias et preces tibi, Domine,
laudis offerimus;
tu suscipe pro animabus illis,
quarum hodie memoriam faciemus.
Fac eas, Domine, de morte transire ad vitam.

Hostias et preces tibi, Domine,
laudis offerimus;
tu suscipe pro animabus illis,
quarum hodie memoriam faciemus.
Fac eas, Domine, de morte transire ad vitam,
quam olim Abrahæ promisisti
et semini ejus.
</td><td width="320">Señor Jesucristo, Rey de gloria,
libra las almas de los fieles difuntos
de las penas del infierno y del profundo lago.
Líbralos de las fauces del león,
no dejes que los engulla el Tártaro,
ni que caigan en la oscuridad;
sino que san Miguel, portador del estandarte,
los lleva a la luz santa,
tal y como prometiste a Abraham y a su descendencia.

Te ofrecemos, Señor,
sacrificios y oraciones de alabanza,
Acéptalos en favor de las almas
que hoy recordamos.
Hazlas pasar, Señor, de la muerte a la vida.

Te ofrecemos, Señor,
sacrificios y oraciones de alabanza,
Acéptalos en favor de las almas
que hoy recordamos.
Hazlas pasar, Señor, de la muerte a la vida,
tal y como prometiste a Abraham y a su descendencia.
</td></tr>
</table>

<embed wmode="transparent" height="28" width="500" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" src="http://www.divshare.com/flash/audio_embed?data=YTo2OntzOjU6ImFwaUlkIjtzOjE6IjQiO3M6NjoiZmlsZUlkIjtpOjEyNjg5MzEwO3M6NDoiY29kZSI7czoxMjoiMTI2ODkzMTAtZDgyIjtzOjY6InVzZXJJZCI7aToxNTM4OTYwO3M6MTI6ImV4dGVybmFsQ2FsbCI7aToxO3M6NDoidGltZSI7aToxMjg1Nzk4MjM3O30=&autoplay=default"></embed>

Aire majestuoso y sereno: viento exultante, humildad de violines. Crece la música y los oboes preparan la solemne entrada. Bajos: Domine Jesu y el coro es melancólica contención, coronada por una fugaz lamentación de violines. La palabra “gloria” aparece resaltada por sus inquietas florituras. Cuerdas graves los devuelven a la serenidad inicial. Clásico y apolíneo comienza el libera, desaparece la melodía y la palabra se vuelve un fin en sí mismo: es un sencillo unísono hasta alcanzar el vigoroso fidelium defunctorum. El registro grave de las altos nos anuncia las temidas penas del infierno. Es esa semicorchea, ese DE poenis repetido por tenores, sopranos y bajos el que empuja la música a marchas forzadas. Una marcha militar de fusas en la cuerda ahoga las voces y precipita la música. Pianísimo: bajos, solo tres corcheas entrecortadas hacia un grave cavernoso y abierto, apenas contestado por el resto. Callan, el bajo se hunde hasta hacerse imperceptible y la última nota de sopranos y tenores se vuelve vaho helado en la garganta.
Surge una voz señorial, respaldada por los cuernos en forte, clama ¡líbrales! Truena el oscuro timbre de los bajos y, con un agresivo agudo, arrastra al coro a un dramático fortísimo. Vuelven las fusas en las cuerdas, y el
ne absorbeat eassuena como percutido por las bruscos golpes de arco. Fortísimo y silencio: susurro de sopranos y altos que se sumerge en la oscuridad, un fagot furtivo reforzando la aterradora palabra, tenores y al final, la voz del bajo que se funde en un trémolo de contrabajo y chelo que parece eterno. Entonces, un bellísimo son de oboe nos transporta, violines en una plácida ondulación que envuelve las voces. Desaparecen los bajos, y el tenor se vuelve cuerda de mujer, pianísimo, dolce: vemos la luz santa en el cromatismo del oboe. Sopranos, altos y tenores se entrelazan hasta convertirse en una sola voz, y la música decae ligera hasta posarse sobre el violonchelo, apenas audible, pero que nos dice… Esto no ha acabado.

¡Irrumpen los bajos
Quam olim Abrahae promisisti, y medio segundo después tenores et semini ejus, altos, sopranos, bajos, tenores… Cherubini no iba a ser menos que nadie, y escribió esta festiva fuga para conmemorar la promesa de Dios a Abraham. El motivo (Quam olim) y los dos contramotivos (et semini) se alternan entre todas las voces, como una pelota de equipo en equipo. [4:50] De pronto destaca el bajo con un autoritario do en el et semini, altos le disputan la atención subiendo al re, y tenores y sopranos se enzarzan en una competición por destacar por encima del otro. Bajos y tenores se alían en un pesado “quam ooLIM, quam ooLIM”, que desemboca en [5:08], una desangelada reexposición del principio de la fuga, creciente en intensidad, hasta llegar a la brutal entrada de bajos [5:45] doblados por trombones en fortísimo (¡mi momento favorito!). Las cuatro voces se van fundiendo en su lucha por el agudo hasta alcanzar el unísono [6:04], con el señorial son de los cornos.
Los bajos se quedan solos de nuevo, pero por poco tiempo, pues el coro reaparece con su juego de imitaciones, una voz una quinta por debajo de la otra, ahora cojo la nota de la última de las sopranos, ahora unísono fugaz, ahora nos dispersamos, [6:32] unas veces digo
et seemini y otras eet semini, pero ya el viento madera conduce la música de forma insistente: el desenlace, el unísono definitivo [6:43] está ya muy cercano.
Suenan tres toques de viento, y el tempo se vuelve más rápido, más alegre: se diluye la fuga, solo queda la hedonista celebración del agudo, el orgasmo del lucimiento vocal: tenores y sopranos al la bemol (¡y ellas repetidamente!), altos al fa, bajos al mi bemol. Todo un agotador esfuerzo de demostración que culmina tras cuatro toques de timbal [7:29]. Entran sopranos y altos en fortísimo ¡reforzadas por trombones!:
et semini ejus. Su decreto se funde con el de tenores y bajos. ¡Una última vez, un último esfuerzo! y los violines rematan la fuga brillantemente.

Un sonido asustadizo de corno: paz tras tanta excitación. Por tercera vez en Offertorium, el bajo. Su entrada es el inicio de un delicado tejido musical, una seda infinita de cuerdas y voces. Suena el clarinete de su suave languidez:
laudis offerimus y un sensible crescendo. Soprano. Sencilla. Sola. Y el coro responde. Pro animabus illis. Violines y sopranos: unísono elegíaco que se crece hasta alcanzar el forte angustioso de semicorcheas. Silencio y corno dan la entrada al bajo, monótona melodía: murmullo como del rosario y patéticos violines. Fagots y oboes crean un Hostias et preces perfecto, una ilusión de oración perpetua. Pero el clarinete sutil desvanece ese espejismo con un laudis offerimus semejante y distinto. Alcanzamos el segundo tu suscipe, tan pleno de sobrio sentimiento, y ya es innegable: no va a durar eternamente. El pro animabus illis de las sopranos desemboca esta vez en un fortísimo en el fortísimo en el que se olvida toda compostura y forma, y el último faciemus se vuelve gemido del tenor. Silencio de nuevo. Murmullo que se vuelve sombría letanía. Suenan clarinete y fagot, pero esta vez no alargarán el hostias. Transire. Ad vitam. Y el oboe nos devuelve a la borrachera de la fuga.

_________________
Imagen


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto:
NotaPublicado: 30 Sep 2010 0:14 
Desconectado
Clonador de barítonos
Avatar de Usuario

Registrado: 13 May 2009 16:46
Mensajes: 2352
Ubicación: Entre currywurst y dönner kebab
Un poco tarde, la verdad, pero he logrado acabar el Ofertorio, la parte más larga y dura del Réquiem. Para la fuga, por la falta de erferencias claras, he optado por el minutaje, lo que no es muy elegante, pero al menos es claro...

Espero que os guste...

_________________
Imagen


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto:
NotaPublicado: 30 Sep 2010 7:46 
Desconectado
Div@
Div@
Avatar de Usuario

Registrado: 12 Ene 2010 18:39
Mensajes: 1806
Ubicación: Zaragoza
Este Offertorium me ha parecido bastante singular: la música de la primera estrofa, sobre todo al principio, con su serenidad, me parece ilustrativa del periodo cláisco; en cambio, la fuga me retrotrae al barroco, y el tiempo agitado que le sigue me sitúa en el romanticismo.

Lo del minutaje es un acierto. La mejor manera de que nos enteremos algunos.


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto:
NotaPublicado: 30 Sep 2010 8:27 
Desconectado
Clonador de barítonos
Avatar de Usuario

Registrado: 13 May 2009 16:46
Mensajes: 2352
Ubicación: Entre currywurst y dönner kebab
Pues ni te imaginas lo que me ha costado acabarlo :lol:

_________________
Imagen


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto:
NotaPublicado: 30 Sep 2010 10:22 
Desconectado
currante de base
Avatar de Usuario

Registrado: 05 Abr 2009 13:15
Mensajes: 3284
Ubicación: ...in meinem Lied
Internet es maravilloso!!! Pero hasta que llegues a ser rapdsoda del medio....

Gracias, Anje. Ahora me pongo a la escucha! En cuanto acabe Pears con la Winterreise.

_________________
“¡La vida es una sucesión de casualidades, y nada es verdad! Sólo la muerte” Gonzalo Arango


Arriba
 Perfil  
 
 Asunto:
NotaPublicado: 30 Sep 2010 11:09 
Desconectado
currante de base
Avatar de Usuario

Registrado: 05 Abr 2009 13:15
Mensajes: 3284
Ubicación: ...in meinem Lied
Y pensar que tú cantas eso!!! Cómo te lo debes de pasar!!!!

_________________
“¡La vida es una sucesión de casualidades, y nada es verdad! Sólo la muerte” Gonzalo Arango


Arriba
 Perfil  
 
Mostrar mensajes previos:  Ordenar por  
Nuevo tema Responder al tema  [ 573 mensajes ]  Ir a página Anterior  1 ... 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30 ... 39  Siguiente

Todos los horarios son UTC + 1 hora [ DST ]


¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: Google [Bot] y 59 invitados


No puede abrir nuevos temas en este Foro
No puede responder a temas en este Foro
No puede editar sus mensajes en este Foro
No puede borrar sus mensajes en este Foro

   
     
Powered by phpBB © 2000, 2002, 2005, 2007 phpBB Group
Traducción al español por Huan Manwë para phpbb-es.com