cappuccilli escribió:
delaforce escribió:
Lo primero, y más importante, son los títulos.
Que en Oviedo se puedan ver óperas que no sean las cuatro de siempre.
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No sé que entiende usted por "las cuatro de siempre" pero en Oviedo antes de que se instalara la visionaria dirección artística que nos ha despertado de nuestro sueño endogámico hemos visto en apenas 10 años Adriana Lecouvreur, Anna Bolena, L'amico Fritz, Freischütz, Lucrezia Borgia, La Rondine, Roberto Devereux, Cuentos de Hoffmann, Giulio Cesare, Lakmé, Maria Stuarda, Rapto en el serrallo, La voz humana y El teléfono por ejemplo. Si cataloga usted estas obras entre "las cuatro de siempre"... es que parece que hasta ahora no había más que Bohèmes, Toscas y Traviatas (que la actual dirección artística se ha encargado de reprogramar y con elencos vocales cercanos al desastre).
Hablo de los títulos que ha enumerado EMarty, ni más ni menos, y que componen unas temporadas bastante apañadas y equilibradas.
Probablemente ese sueño que comenta ya estaba bastante desgastado por la realidad, pero parece que no lo bastante, a juzgar por sus airadas reacciones ante la "visionaria dirección artística".
Mi consejo es el mismo: siga usted diseñando "sus" temporadas, y deje que el resto del público de Oviedo reciba una programación del siglo XXI. Y a poder ser, con unos cuantos años sin Traviatas ni Toscas, aunque el elenco vocal no esté tan cercano al desastre.