La soprano zaragozana Pilar Lorengar nació en Zaragoza un 16 de enero de 1928. Su verdadero nombre era Lorenza Pilar García Sola y sus orígenes pertenecen al de una familia humilde. Sus primeras notas canoras las dio en el coro del colegio donde estudiaba.
A los catorce años Pilar salió del colegio y participó en los programas de “Ondas infantiles” que emitía Radio Zaragoza. Los ingresos familiares eran de su madre – costurera, ya que su padre había fallecido-. En la década de los 40 se trasladan a Madrid, años difíciles, donde la madre cosía y nuestra protagonista trabaja como aprendiza de sastra y dependienta de zapatería.
Al igual que en Zaragoza comenzó a actuar, cantando, en programas de Radio Madrid que dirigía el maestro Nicasio Tejada –quien además asesoraba a la discográfica Columbia-. Y dado que su voz tenía posibilidades y necesitaba adquirir la técnica necesaria de canto eligió a Ángeles Ottein como maestra.
En 1951, con veintitrés años forma parte de la compañía del maestro Guerrero como segunda tiple, y a la muerte de Jacinto Guerrero, ese mismo año, se le abre la primera puerta al éxito: Estrena la obra póstuma de Guerrero en el Teatro Albéniz,
El canastillo de fresas, en el papel de protagonista, con un éxito que le obligó a bisar tres veces la romanza de la protagonista.
Al año siguiente con la Nacional de España dirigida por Argenta canta en la
Cuarta de Mahler y ese mismo año de 1952 debuta en Barcelona como solista en la
Novena de Beethoven y el
Requiem alemán de Brahms. En esta época –de veniteañera- interpreta los últimos lieder de
Strauss, arias de
Mozart, canciones de
Granados y
Rodrigo en la Quincena donostiarra.
En 1955 participa en el Festival de Aix-en-Provence en el papel de “Cherubino” de
Le nozze di Figaro con un rotundo éxito. Después fue “Pamina” en
La Flauta mágica, en el Festival de Glyndebourne en 1956. Desde entonces no dejó de interpretar los roles de su tesitura en
Goyescas, Don Giovanni, La Bohème, Madama Buttefly actuando en esa década en el Covent Garden como “Violeta” en
La Traviata. Su proyección internacional, será en 1957 cuando firme su contrato con la Deutsche Oper de Berlín, aunque este contrato le limitaría su proyección exterior.
Actuó en teatros americanos en San Francisco, en la temporada 1964-65, como “Desdémona” en
Otello, y “Liù” en
Turandot y con motivo de la inauguración del Nuevo Metropolitan en 1967 donde cantó
La Flauta Mágica. También en Salzburgo, Viena, París, Bruselas, Milán, Buenos Aires, México, Chicago, Washington, así como Israel, Sidney y Japón. El último rol que incorporó fue “Magdalena” en
Andrea Chénier, que cantó en la Ópera de Lyon en 1989.
En cambio, Pilar Lorengar no actuó con mucha frecuencia en España, dándose el caso de que su debut en el Liceo no tuvo lugar hasta 1986, con
Lohengrin.
En nuestro país cantó relativamente poco. Estrenó
Pepita Jiménez en 1964, con Alfredo Kraus en el Teatro de La Zarzuela;
Las Bodas de Fígaro, con Teresa Berganza;
Falstaff, en 1983, junto a Juan Pons, y
Otello, en 1985 con Plácido Domingo. En su ciudad natal tampoco se prodigó y fue importante el recital que dio en el Teatro Principal tras la concesión de la medalla de oro de Zaragoza en octubre de 1979.
Recibió varios premios y distinciones como el Nacional de Interpretación, el Lazo de Isabel la Católica, la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid y el Premio “Ofelia Nieto”, además de otros muchos en Inglaterra, Francia y Alemania –la Oper la distinguió en 1963 como Kammersangerin- y el Senado alemán la eligió como “miembro de honor”, distinción que rara vez concede. Compartió junto a sus colegas líricos españoles la distinción del Premio “Príncipe de Asturias” en 1991. En la Zarzuela cantó por última vez en 1990 y el adiós definitivo a su carrera fue el 22 de octubre de 1991 en el Teatro Campoamor de Oviedo, en un concierto acompañada por Miguel Zanetti y, en Zaragoza, en una intima y breve pieza ante la Virgen del Pilar en su Basílica.
Pilar Lorengar falleció en Berlín el 2 de junio de 1996, pero su discografía en la década de los años cincuenta, en la casa discográfica Columbia, de la mano de Ataulfo Argenta grabó numerosas zarzuelas. Posteriormente con Hispavox y con las internacionales Sonny y Decca.
Hay una biografía suya, en alemán, titulada
Pilar Lorengar: un retrato, de Werner Elsner y publicada en Berlín en 1985.
