Gualtier Malde escribió:
Opino que el tan solo suponer que el impacto de un Boulez o un Sciarrino es siquiera remotamente equiparable al que que tuvieron un Wagner o un Mozart en su día, deriva de una falta de perspectiva histórica y de querer negar lo que, en el mejor de los casos, es una falta de conexión entre los compositores actuales y el público.
Eso es algo evidente, lo que no sabemos es el impacto que tendran dentro de veinte años, o de un siglo. ¿Seran recuperados y santificados, como decia usted, exagerando un poco, que hizo Mendelssohn con Bach?.
A Janacek le ha costado unas decadas, pero ya esta alli. Como Britten. Y como, de manera lenta pero segura, Messiaen.
El tiempo dira.
Lo que es tambien una falta de perspectiva, no ya historica, sino actual, una autentica ceguera, la apoteosis de la tactica del avestruz, es no ver que el repertorio operistico esta cambiando, cada vez mas deprisa, y que se incorporan nuevas obras, mientras otras instaladas se van representando cada vez menos.
Ahora, claro, este hecho innegable en cuanto alguien dedique cinco minutos a revisar las programaciones de los ultimos años, pues se empieza a decir que se debe a "snobismo", a "Mortier", a una conspiracion judeo-masonica o vaya usted a saber que otra ocurrencia.
En lugar de a la simple realidad de que las inclinaciones del publico, sobre todo del publico nuevo que se incorpora a la opera (de cualquier edad, no me refiero solo a los oyentes mas jovenes, uno se puede iniciar en la opera con 40 o 50 o 60 años), no coinciden con las del "publico tradicional aficionado a la opera". En parte, como se ha comentado en el hilo, debido a los multiples caminos que puede usar ese nuevo publico para introducirse en la opera, y que no depende ya de una oferta discografica escasa (esta todo a un click), ni de unos teatros donde se escenificaba el sota, caballo y rey. Y de forma cada vez mas barata. Se lo aseguro. Hace treinta, veinte años, la melomania me costaba una verdadera fortuna. Descontando la inflacion, seguramente invertia hace una decada mas del doble de lo que invierto ahora, para llegar a la mitad de titulos, tanto en grabacion como en vivo.
A mi tambien me parece mucho mejor ampliar que recortar. Y creo que esa es la tendencia, aunque eso supone, inevitablemente pues al final el numero de teatros y de funciones es limitado, que algunas obras del repertorio tradicional se representen menos.