Vamos allá pues...
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"Todo aquel que ama merece ser salvado..."</center>
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Anton Rubinstein
El Demonio

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En 1842,
Mikhail Lermontov escribe un poema titulado "El Demonio". Un ángel caído, obligado a deambular por la Tierra por toda la eternidad, se enamora de una mujer mortal. Incapaz de reprimir su deseo, la besa a pesar de saber que, al tocarla, la maldición que pesa sobre él la matará. Los ángeles se llevan el alma de la mujer al cielo, mientras el Demonio maldice su búsqueda de la felicidad y continúa condenado a la soledad eterna. Romanticismo en estado puro.
El trabajo, prohibido hasta 1860 por lo sacrílego de su argumento, inspira, treinta años más tarde, al compositor
Anton Rubinstein para la que tal vez sea su ópera más famosa, al menos en Rusia, porque fuera del país se representa muy poco. En 1875 se estrena "El Demonio", ópera en tres actos y seis escenas, con libreto de
Pavel Viskovatov.
De esta ópera os presento la romanza
En los océanos del aire. Canta Georg Ots.
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Na vozdusnom okeane,
bez rulya i bez vetril,
tikho plavayut v tumane
khori stroyniye svetil;
sred' poley neobozrimikh
v nebe khodyat bez sleda
oblakov neulovimikh
voloknistiye stada.
Cas razluki, cas svidan'ya -
im ne radost', ne pecal';
im v gryaduscem net zelan'ya
im prosedsego ne zal'.
V den' tomitel'niy nescast'ya,
ti o nikh lis' vspomyani,
bud' k zemnomu bez ucast'ya,
i bespecna, kak oni!
[...]
Lis' tol'ko noz' svoim pokrovom
verkhi Kavkaza osenit,
lis' tol'ko mis volsebnim slovom
zavorozyonniy, zamolcit;
lis' tol'ko mesyac zolotoy
iz-za gori tikhon'ko vstanet,
i na tebya ulibkoy vzglyanet, -
(da) k tebe ya stanu priletat';
gostit' ya budu do denici
i na selkoviye resnici
sni zolotiye navevat'...!
Traducción de la letra (mía):
En los océanos del aire,
sin timonel y sin velas,
los armoniosos coros de los astros
se deslizan silenciosamente a través de la bruma;
A través de los infinitos campos celestes,
bandadas de nubes
se mueven sin dejar huella
en filamentos imperceptibles.
Separaciones y reencuentros
no les causan alegría ni tristeza.
No tienen anhelos de futuro
ni lamentan el pasado.
Cuando te asalte la desgracia
acuérdate de ellos, sé como ellos,
indiferente a lo terrestre,
sin preocupaciones.
[intervención de la soprano:
¡ah!, habla, ¿eres un ángel?
Un ángel que el cielo me envía...
¡Ah!, habla, ¿quién eres? dime...]
Apenas el manto de la noche
haya cubierto las cumbres del Cáucaso,
apenas el mundo quede en silencio
bajo el hechizo de una palabra mágica,
apenas la luna ambarina
lentamente emerja tras la montaña
y te robe una mirada,
volaré hacia ti y restaré hasta el alba,
insuflando sueños dorados
sobre tus pestañas de seda.</center>
En esta versión no interviene la soprano porque pertenece a un recital. Pondré otra versión sacada de un directo donde se puede escuchar sin cortes.
Con la melancolía de esta declaración de amor os dejo, esperando que la disfrutéis. En un par de posts posteriores os contaré alguna cosa más y colgaré otras versiones.