Bueno, primero de todo y en cuanto al tema principal (las reformas del estupendo teatro Campoamor

) se refiere, a mi también me parece fuera de lugar la supresión de las plateas.
En cuanto a estos debates teatro de herradura-auditorios...yo sigo prefiriendo lo clásico, ya no solo simplemente por las voces de ópera, que es principalmente a lo que va destinado y con buena acústica, si no también porque, pongamos el ejemplo del Real que es el que tengo más a mano.
1. Porque un teatro de ópera a la antigüa, es decir, de herradura tiene mucha mejor acústica para las voces, cosa que se resiente en un auditorio, ya que si quieres oir, o te aseguras unas primeras filas de patio o con sonotone, oiga.
2. Los precios (ya, ya sé, eso no tiene nada que ver con el teatro en sí), por 6 euros vas al Real, en una zona cuya relación calidad/precio es muy buena.
3. ¿Hablamos de clases sociales? ¿Mande? Pues en el Real, sin ir más lejos, los jóvenes gozamos de unos precios de risa. Dónde podemos sentarnos en las butacas más caras del teatro (junto a las señoras que indica el señor Gino

) a precio de chollo, 15,60€ una ópera, 12, 70€ en versión concierto, precios reducidos a 8€ etc...
4. Los auditorios no dejan de ser fríos, feos y poco acogedores y eso es un hecho. No permite esa familiaridad entre cantantes y públicos como pasa en la Zarzuela, Campoamor, Real...el Auditorio Nacional de Madrid sin ir más lejos, es infame, aunque mejora con las orquestas. Esas localidades que están en la otra punta del barrio, que no llega ni con sonotone, esos balcones laterales, o esos maravillosos bancos del coro, donde va a parar
