Enhorabuena por su frase Sr. Sofferamore. Me llena de alegría y me hace pensar que no está todo perdido.
Que se pueda dudar de la belleza de la sala del Teatro Regio de Parma (con una acústica increíble, además) frente a los Auditorios, o de la diferencia estética y de acústica que hay entre un Garnier y una Bastilla, sólo puede llenar de estupor y pensar que, o el feísmo avanza a pasos agigantados o algunos gustos pueden asemejarse a los de algún seguidor de Vratogna o al que prefiere Rambo a Sed de Mal de Orson Welles.
Me siento como si intentara explicar a alguién que la Catedral del Florencia es más bella que un edificio de apartamentos de la época comunista en Brno.
Sr. Talvela, por cierto ayer hablaba con uno de los 5 que saben más de ópera que yo que estuvo presente enla función que usted vió al gran bajo finlandés en Bilbao. Me dijo que estaba en clara decadencia. Lo siento. A pesar de ello, no dudo que le impactara.
No leí su macro escrito ayer, porque no tenía ganas y sí mucho sueño y porque, a veces, prefiero dejar posar las cosas y no leer algo que pueda provocar que le suelte cuatro frescas. Soy bipolar como la Sra. Dallas y a veces prefiero el temple.
Lo acabo de leer y sólo puedo decir, que además mezclarlo todo y estar obsesionado conmigo lo cual le agradezco, demuestra que es usted un faltón con muy poca gracia, cosa que si tengo yo, qué le vamos a hacer.
Podemos ya configurar una pincelada que le describe:
Carácter faltón y proclive al golpe en la mesa, complejo de inferioridad, escaso sentido del humor y paciencia sólo demostrada para esperar a que Bayreuth le conteste en 10 años.
