Spinoza escribió:
mitchum escribió:
sin los mamporreros del repertorio, no habría temporadas estables de ópera, porque esos son los que van a llenar las Toscas que utiliza Mortier para financiar sus inventos (parafraseando sus propias afirmaciones)
Error. Ahí es donde está el prejuicio: como si los "snobs" y "operófilos de primera" no fueran a llenar también esas Toscas.
Lo interesante es un público que lo mismo acude a un Messiaen que a un Puccini que a un Monteverdi. Se trata de un aficionado que tiene curiosidad, interés por lo que desconoce o conoce de forma parcial. Y no ya del típico aficionado casposo que se habrá visto en su vida ochenta Traviatas, pero al que le ponen un simple Strauss algo rebuscado, como "La mujer silenciosa", y le parece ya una rareza llena de ruiditos. Un aficionado que está atento ante la oportunidad de escuchar un Zemlinsky o un título barroco poco programado y que no se lamenta cada dos por tres de que hace mucho que no le ponen Forza del destino, como si el repertorio empezara y terminara ahí.
No se trata de "operófilos de primera" y "operófilos de segunda", sino de "operófilos" y "gente que va a la ópera como quien va al MacDonalds", o sea, a que le den lo mismo de siempre.
Lo cierto, querido Spi, es que lo interesante y deseable en ocasiones choca con la realidad. Al mamporrero del repertorio no le importa acercarse a dos o tres óperas que desconoce por temporada, porque a cambio mantiene estable un cuerpo de títulos más "tradicional", por llamarlas de alguna manera. Pero si de golpe y porrazo se invierte esa tendencia, lo que se encuentra es desubicado y bastante perdido, porque probablemente su capacidad de adaptación y asimilación flaquee.
Pero es más fácil llamarlos a todos ignorantes y traviateros de salón, y así el grado de "operófilo" o "aficionado" lo reservamos para la casta de entendidos. No olviden que el "Público", con mayúsculas, son unos y otros. A veces me pregunto si a los segundos les sobran e incomodan los primeros en un teatro.
Le Gouverneur escribió:
Si Mortier está interesado en dialogar con el público, creo que es un punto positivo.
Por la primera temporada que ha organizado, da la sensación que sólo con una parte del público, la que probablemente comparte sus gustos. A la otra les ha dicho "ea, tomad vuestras Bodas y vuestra Tosca que es lo que hay de rancho".