Otro elemento importantísimo y gravísimo de todos estos registas-genios, es la poca facilidad, por no decir directamente impedimento, que plantean a los cantantes para desarrollar una labor tan complicada como el canto.
Si unos cantantes actuales, ya en su gran mayoría con voces escasitas y técnicas precarias, deben abordar una auténtica ginkana y además cantar, el panorama se nos ensombrece por momentos.
Saltar, brincar, corretear de arriba abajo de manera alocada, volar por los aires sujetos por arneses, subir y bajar escaleras de forma frenética, colocarse en posturas propias de un funambulista, retorcerse... y encima hacerse oir colocados en el fondo de los escenarios, o bien en ratoneras, con producciones desnudas, sin nada arriba, ni a los lados que haga caja acústica, es decir, como cantar en el campo... En fin, una suerte de obstáculos de todo tipo que hay que sortear y si uno sale vivo, además colocar, cantar legato, que se te oiga en el loggione, pasar la voz, dar los agudos y además ser guapo/a y lucir tipazo.... Misión imposible.
Ah, que eso no les importa, que si no cantan da igual. QUe eso es tema de los casposos y desfasados opereros. QUe lo importante, es "ofrecer algo nuevo" "la labor global" y el "arte total" es decir globalmente mediocre y totalmente somnolienta.
