Anjemmaat escribió:
delaforce escribió:
Yo sí.
No olvide usted las palabras de Tolkien: "both rings were rounds, and there the resemblance ceases".
No se parecen las historias, pero sí el ambiente mitológico. Y no olvidemos que Tolkien ha escrito poemas sobre la historia de Sigurd (Sigfrido). Que a usted no le guste el Anillo del Nibelungo especialmente no significa que, bien planteada, pueda resulatr muy interesante para el público joven.
Yo tengo mis dudas, pero no lo descartaría.
En el ambiente mitológico, tampoco. Tolkien obtiene su inspiración mucho más de leyendas anglosajonas, el Kalevala, el Mabinogion o el mundo grecolatino, que de los dioses y mitos germánicos.
En cuanto a lo de como atraer al público, a estas alturas es ya uno de los temas recurrentes del foro. Pecando de reiterativo, expondré una vez más mi posición:
A un cierto grupo, muy minoritario, de personas, les interesa y atrae poderosamente la ópera. Y pueden entrar con Il Trovatore, o con el Tristan, según gustos individuales. También con San Francisco. Este grupo constituye lo que llamamos "aficionados a la ópera" en la actualidad, y se va renovando de manera lenta, pero segura. (ahora, un pelín más rápido, gracias a Dios, debido a las facilidades actuales para ver o escuchar ópera).
Si se pretende pasar de vender 30,000 localidades a 300,000 (en realidad, de tener un grupito de 10,000 interesados que compran un promedio de 3 localidades, a ampliar enormemente la base del público), es ilusorio pretender que eso ocurrirá a través de Il Trovatore o Tristán. A ese público hay que engancharlo con otros anzuelos. Y el argumento, el drama, es tal vez el más importante. Que se perciba como algo actual, con impacto en la vida del siglo XXI. Sin necesidad de aprehender códigos del pasado, de ejercicios de estilización que suponen una barrera de entrada. (como ya veo venir a alguno, aclararé que personalmente me encanta hacerme con esos códigos, como a la gran mayoría de foreros, pero no se trata de eso. Se trata de como incorporar de forma masiva nuevo público a la ópera).
Naturalmente, hay óperas del pasado que permiten este ejercicio con relativa facilidad, como puede ser
Carmen. Pero en otras muchas no es así, y a pesar de los intentos de actualizar las puestas en escena, eso no es suficiente, y muchas veces, contraproducente. La respuesta no está en la adaptación escénica.
Estriba en que, siendo la ópera un arte global, se precisa una respuesta global, con todos los elementos integrados. Naturalmente, es posible seguir como hasta ahora, y que en el área metropolitana de Madrid, con cerca de siete millones de habitantes, más los melómanos que viajan de fuera, se vendan 20 o treinta mil localidades de Il Trovatore o Tristan.
Pero eso no es extender la ópera entre el gran público.